domingo

Qué Rico...

Expresión de mujer que el hombre también dice. Porque sólo es aplicada cuando se hace el placer debidamente o cuando el gusto y la alegría toman alma, corazón y mente.

Un Qué rico… no es para y por todos, un Qué rico… no es por y para todas.

Qué rico… es descubrir en cada instante tus sabores de mujer bonita,
que funden lo rico con lo hermoso.

Qué rico… la humedad del cuerpo, que brota por quien sabe abrir la llave del placer.

Qué rico… lo que se puede hacer sentir de cerca y a distancia, por teléfono, mensaje o whatsapp.

Qué rico… tus texturas de pasión, entre turgentes copos de ensueño y la flacidez que permite el recorrido de estar muy cerca.

Qué rico… que esas dos palabras vengan con apodos de rango, como papi, mami, amor, cielo. Porque no son palabras banales, un Qué rico… es sentido y sincero.

Qué rico… tus olores de libertad, que rozan el rostro sin dejar huella.

Qué rico… tu brillo bajo la luz de las velas, que incita a mi sombra a conquistar tu silueta.

Qué rico… tú en la claridad y en la oscuridad.

Qué rico… que tu decencia sea grande y tus pensamientos pecaminosos te hagan flexible.

Qué rico… es mi nombre en tu voz, tu nombre en la mía.

Qué rico… es que me entiendas, entenderte, entendernos, crear a partir de ello.

Qué rico… que aún sin estar en contacto, nos pensemos, imaginemos, añoremos, entendamos.

Qué rico… es saber que existes.

Qué rico… es decirte la verdad y escuchar las que me dices.

Qué rico… es pecar sin pecado.

Qué rico… es que estés allí cuando te necesito y ser yo tu elección cuando buscas a alguien que te entiende y respete.

Qué rico… es tu imagen, en foto, video y mucho más, en mi mente y labrada en mi alma.

Qué rico… es saber cómo triunfas, por tu inteligencia y personalidad.

Qué rico… es que seas el plato donde comer dulces casi tan deliciosos como tú.

Qué rico… que tu profesionalismo te haga destacar y ser feliz, porque realizarse tiene muchas formas y en muchas de ellas, ya está tu nombre.

Qué rico… que el destino nos encontrara.

Qué rico… poder compartir lo posible, más allá de los avatares del destino.

Qué rico… es encontrarnos en nuestras miradas.

Qué rico… son tus mieles, tus valles y cada pliegue, cada locura, cada silencio.

Qué rico… cada despertar después de soñarte, que me permite el más glorioso descanso porque estás en mi ser.

Qué rico… tu mirada y la mía, que a ritmo de jinetes recorren los prados de lo infinito, de lo inmortal.

Qué rico… sonrisas en el reflejo de un gemido, en el sonido del mismo; en el acabar y seguir porque no puedes parar, porque quieres más.

Qué rico… gemido en el reflejo de la pasión.

Qué rico… un baile de cariños entrelazados que se detiene en el tiempo, que se detienen a vivir.

Qué rico… es que nos cruzamos en el destino, aunque no sepamos por cuánto y por qué, ¡pero cómo lo vivimos de bien!

Quizás se pudo decir Qué rica…, pero un Qué rico… es un momento y un enunciado que va de frente y al aire desgarra con gozo y atrevimiento.


Sí no lo entiende, nunca ha dicho desde su alma, Qué rico…

1 comentario:

  1. CHISIMO PAPURRI!!! TE FELICITO, BELLISIMA DESCRIPCIÓN! UTILIZO MUCHO ESA EXPRESIÓN! ME PARECE... RICA! MIL BESOS!

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