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viernes

馃挃Cuando un Coraz贸n se Agrieta, lo Mejor es Reconstruirlo

Un coraz贸n se agrieta con un adi贸s que no debi贸 ser.

Un alma se agrieta al faltarle ese faro en el cual se recostaba a admirar al mundo maravillado.

Un est贸mago se agrieta cuando le golpean con la indiferencia.

Las rodillas tiemblan, duelen, caen y se agrietan, no s贸lo con el golpe f铆sico, sino por resentir el peso del dolor de una situaci贸n inmerecida.

Una sonrisa se agrieta cuando los labios de la persona amada le mienten, le ignoran, le consiguen s贸lo defectos y jam谩s ven una virtud, no hay una palabra amable, no buscan que esa sonrisa tenga y d茅 vida.

Unas manos se agrietan de tanto esforzarse por hacer que de una pareja se haga una sola buena vida.

Las miradas se agrietan de un llanto, sea el que emanan o el que contienen, lagrimas amargas que no tienen raz贸n de ser, a sabiendas que nadie deber铆a llorar por otra persona y menos cuando 茅sta hace mal, es indiferente, es vac铆a, es todo lo que dec铆a no ser.

Pero, ¿s铆 se sellan las grietas en las paredes, no vamos a sellar las nuestras?

¡CLARO QUE S脥!

Se sellan no respondiendo mal con mal, no poniendo m谩s la otra mejilla porque ya la pusimos.

Se sellan las grietas reconociendo nuestros errores, buscando ayuda para inspeccionar nuestros actos, jam谩s creyendo que tenemos toda la raz贸n, pero s铆 siempre asistidos por la verdad, por los hechos, por la correlaci贸n de eventos, por las evidencias.

Nos reconstruimos rompiendo moldes, haciendo cosas divertidas, alocadas, espont谩neas, que nos saquen de la caja donde sin querer nos metimos, donde nuestros actos se transforman en una nueva capa de la arcilla divina con la que el creador nos dio vida.

Y nuestra convicci贸n de que las cosas buenas vienen procur谩ndolas y que la gente buena viene con ellas, nos reconstruiremos en el dolor y 茅ste estar谩 sepultado.

No habr谩 venganza sino justicia. No habr谩 reproches sino buena voluntad. No habr谩 despecho sino aprendizaje. No habr谩 cabida para el dolor sino para el amor, el propio, el que se le ofrece al entorno, a las cosas peque帽as, a la amistad.

No importa nuestra condici贸n social, seamos alba帽iles, maestros de obra, ingenieros, constructores o amateurs en la reparaci贸n de nuestro coraz贸n, sepultado sobre el edificio de nuestra felicidad los despojos de momentos que no debieron llegar para socavarnos, pero est谩n all铆 para que sepan que aprendimos, mejoramos, crecimos y con nuestra buena, correcta e imponente actitud no arrogante, somos ahora sus enterradores.

No m谩s grietas, no quedan huellas, nuestro coraz贸n queda nuevecito, de paquete, de lujo, mejorado para la vida que ahora nos agarra totalmente repotenciados.

Argenis Serrano - @Romantistech

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