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lunes

Amor Platónico

Eres lo que idealizo, imperfecta y a la vez extremadamente excelsa, como todo amor platónico.

amor platónico

 

Todos los días quiero que seas lo primero que vea al despertar, la voz que me diga lo que está bien o mal; lo último que anhelo ver antes de dormirme.

 

Te imagino cuando te sorprenda con el anillo para pedirte que seas mi novia.

 

Y a la vez voy al paso siguiente, cuando te doy mi declaración de amor y te pido que te cases conmigo.

 

No eres de mí ni tengo esperanzas de que lo seas, pero nada me quita el soñarte.

 

Eres ajena siendo soltera, porque eres de ti. Así que antes de soñarte, te pido disculpas por el pecado de desearte.

 

Mi deseo es ese bonito que toda mujer merece y que no todo hombre da. Así que tranquila, que no vulnero tu probidad.

 

Eres mi amor platónico porque no eres un capricho, sino un amor que se entiende es improbable, pero que sirve para mucho.

 

Me revitaliza, me eleva al cielo, no me deja caer, me permite tener un ideal y varios por qué, para continuar.

 

¿Quién puede negarse a lo que le hace bien, tan sólo porque no es precisamente como se sueña?

 

La anarquía humana no puede superar al enamoramiento puro, aunque este sea de un enamorado solo.

 

Gracias a que los mejores poetas y filósofos de la antigüedad crearon la figura del amor platónico, estoy bien asido de la cordura y de una de las ramas de la felicidad.

 

Ese amor tiene tu nombre, tu imagen, tu voz, tus ideales, tu actitud, tu perfume, tu prestancia y alegrías.

 

También es un amor platónico que sufre cuando tú sufres, se reserva cuando estás molesta, te acompaña cuando sólo te sientas a observa la nada.

 

Callarse un amor platónico es un deber, para que éste no huya y en el ácido de la distancia y la aversión se comience a diluir.

 

Es sereno, aunque no haya besos; es fuerte aunque no tenga sus abrazos; es calmo aunque no escuche sus palabras; es racional aunque no duerma a su lado.

 

Este amor platónico por ti es lo único que tengo. Sólo que debo callarlo para que no lo vayas a despedir sin motivo y sin protesto.

 

No es conformismo, es la ley de la vida. Sí es la manera en cómo llegaste a mí, lo acepto aunque no lo comparta.

 

Pero gracias a que el amor platónico permite hilvanar todo lo hermoso de la vida en pareja, aunque no exista, percibo que algo bueno de la existencia, al fin tengo.

 

Si nuestros destinos no se cruzaron en lo físico y espiritual, en mis sueños, aventuras, picardías y valores, por siempre tú, mi amor platónico, vas a habitar.

 

O al menos hasta que estés con alguien que te lleve a habitar en su lugar de amor. Allí pasarás a mi pasado.

 

El más lindo, noble y vigorizante de mis historias de vida, eso sí.

 

Porque de ti, hasta en las cosas que contrastamos, he aprendido que hasta en el amor platónico, eres realmente mi lugar sagrado.

 

Argenis Serrano


domingo

A Ti...Mi Amor Platónico


Estuve enamorado de ti durante tanto tiempo sin que lo supieras y lo hice sin darme cuenta, sólo surgió. Y así te transformaste en mi amor platónico.
amor platónico

Te consagré mis sentimientos más íntimos sin que reconocieras ni uno.

Te atesoré con todos tus movimientos y tus pensamientos tan ultramodernos, les hice un altar dentro de mí.

Reina interior y oculto de mis sueños sin realizar.

En las rutinas que me entretienen no estás presente, pero si me esfuerzo en sentir placer por ellas, pues en el aire aparece una réplica de tu bella imagen.

Te busqué en forma inconsciente y aún así ferviente, descubrí en tus cabellos y en tus labios la atracción voraz que me lleva al éxtasis.

Tomo tus manos imaginarias, esas que no tengo el placer de tocar y me dirijo hacia mejores destinos, avanzando hacia un lugar totalmente desconocido.

Amor platónico te llamaré por siempre, nunca podrás escaparte de mis querencias a pesar de tu firme y clara lejanía.

Deseo que no se apaga, ni se inquieta por nada, caminando hacia ningún lugar va tu estela esa que hace suspirar más de una vez a mi alma.

Nunca me olvidaré los fuertes latidos de mi corazón (enamorado de tu espejismo) que latía cada vez más fuerte, cuando tenía algún contacto contigo.

Pero el cruel destino, que en vez de acercarnos, se hizo cargo de la situación de muy mala manera, decidió drásticamente resolver la situación haciéndote emprender la marcha hacia otro lugar en que yo no viera ni tu sombra.

Así dejé que te esparcieras como el polen de mis desidias, vagando en los desganos que derivan de no tenerte entre mis brazos.

Amor platónico te llamo y llamaré... aunque tengas un nombre que no puedo siquiera nombrar, porque comienzo a extrañarte más.

Argenis Serrano

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