Mientras
que las preguntas personales o privadas marcan un límite de propiedad, las
preguntas íntimas van hacia lo interior, lo profundo, tocando el núcleo más
profundo de tu psique, emociones o de tu vulnerabilidad.
Si
me atrevo a hacerte una pregunta íntima es porque creo estar en la potestad o
halo de confianza de evocar en una pregunta una carga emocional y de confidencia
mucho mayor.
Quiero ampliar y navegar
en esta distinción comunicativa despojando a la expresión preguntas íntimas su
sesgo puramente biológico o sexual, porque lo íntimo no es sinónimo de
sexualidad, sino de interioridad profunda, el superlativo de lo que está dentro.
Sí te pido permiso de
hacerte una pregunta íntima es para conocer lo más interior de tus pensamientos
o valores, lo que está en el núcleo de tu identidad y más allá de la superficie
social.
Quiero
asegurarte que sí te detienes a reflexionarlo y visualizarlo, lo personal y lo privado
son capas externas, mientras que yo busco ir más allá, a lo íntimo que es el epicentro
de tus miedos, sueños o reflexiones más profundas, que como vez no
necesariamente tienen una naturaleza física, sino de conexión de la psique con
tu mundo interior y se crea un espacio de confianza emocional donde compartamos
vulnerabilidades que no son un preludio a la sexualidad.
No estoy inventando nada
ni creando un trasfondo oscuro a través de la mente y el saber, sólo disminuyo
la pobreza del lenguaje transformando la pregunta que es una pregunta en sí: ¿Puedo
hacerte una pregunta intima? En lo que presuponen por estigma que es una
posible intrusión física, a lo que es realmente mi intención: una invitación a
la conexión intelectual y emocional.
Mis preguntas íntimas,
para ti
Te pido permiso para
hacerte preguntas íntimas asépticas, repletas de intimidad no sexual.
"¿Cuál es el
recuerdo de tu infancia que más ha moldeado quién eres hoy?"
"¿Qué concepto de
felicidad rige tus decisiones de vida?"
"¿Cuál es tu mayor
temor respecto al futuro?"
¿Cuál es el valor humano
que consideras innegociable en una amistad?
¿Qué concepto de
"paz mental" intentas construir en tu día a día?
¿Cuál es la lección más
difícil que la vida te ha obligado a aprender hasta ahora?
¿Qué significa para ti el
éxito, más allá de lo profesional o económico?
¿Cómo ha cambiado tu
visión del mundo desde el comiendo y fin de la pandemia?
¿Qué es aquello que te
hace sentir verdaderamente comprendida por otra persona?
¿Cuál es el miedo que más
te ha costado explicar en tu vida, para que no haya burlas, dudas o te objeten?
¿Qué recuerdo de tu
infancia te genera una sensación de seguridad inmediata?
¿Cómo procesas la
decepción cuando algo no sale como esperabas?
¿Qué aspectos de tu
personalidad guardas bajo llave y solo muestras a muy pocos?
Si pudieras dejar un
legado no material en el mundo, ¿cuál sería?
¿Qué sueño dejaste atrás
por miedo y te gustaría retomar algún día?
¿Cuál es el proyecto
personal que más te entusiasma en este momento?
¿Qué es lo que más te
enorgullece de la mujer en la que te has convertido?
¿A qué lugar (físico o
imaginario) acude tu mente cuando necesitas escapar del estrés?
¿Qué es lo primero que
notas en la energía de una persona nueva?
¿Cómo defines la lealtad
en una relación de cualquier tipo?
¿Qué importancia tiene
para ti el silencio compartido con otra persona?
¿Cuál es la cualidad que
más admiras en tus amigos más cercanos?
¿Qué tipo de
conversaciones te hacen sentir que el tiempo no existe?
¿Qué te diría tu
"yo" de hace diez años si pudiera verte hoy?
¿Cuál es la pregunta que
nunca te han hecho y que te gustaría responder?
¿Qué parte de tu rutina
diaria te hace sentir más conectada contigo misma?
¿Cómo decides en quién
confiar cuando conoces a alguien nuevo?
¿Qué palabras o frases
necesitas escuchar cuando estás pasando por un momento difícil?
Lo que es trivial, común
o banal para otros, ¿Qué significa para ti?
Tus orígenes y el como lo perciben y tratan los demás, de distinto origen, ¿Cómo lo notas y sí te ha traído inconvenientes de cualquier calibre?
Aunque no me las
contestes a mí directamente, espero que estas preguntas íntimas hayan podido precisamente
despertar y alcanzar esa capa íntima que es el espacio donde residen tus
pensamientos y vulnerabilidades, lejos de cualquier intención biológica, porque
el saber y el querer también involucra atreverse a más, para poder defender o
apoyar en todo flanco a quien se quiere y con quien uno está a gusto de vivir dinámicas
interpersonales.




