lunes

Argosía: El despertar de la visión espiritual en la mujer plena

argosía

En el jardín del alma, donde el sol no declina,

florece la argosía, cual verdad diamantina.

No de cien ojos vista, sino del corazón,

que reconoce el aura de su pura razón.

 

Es ella la mujer, de espíritu sereno,

un faro de ternura, de saber pleno.

Su risa es melodía que acaricia el oído,

su voz, bálsamo suave para el ser adolorido.

 

De inteligencia vasta, que no juzga ni oprime,

mas eleva el espíritu y enaltece, redime.

Sus palabras son puentes, no murallas de acero,

construyendo senderos de sincero esmero.

 

La argosía que emana de su ser transparente,

es la verdad que brilla, honesta y elocuente.

No hay dobleces en ella, ni velos que la cubran,

su esencia es cristalina, donde las almas celebran.

 

Atrae como el imán al metal, sin esfuerzo,

con la paz que irradia en cada verso, en cada rezo.

Su presencia es un bálsamo que calma la inquietud,

un refugio seguro, un templo de virtud.

 

Es maestra sin dogmas, un libro sin final,

donde cada capítulo es un bien inmaterial.

Su plenitud se vierte en gestos de bondad,

sembrando en cada paso la anhelada unidad.

 

Y quien se acerca a ella, con el alma desnuda,

encuentra un eco amigo, una mano que ayuda.

La argosía en su mirada, es visión que ilumina,

la mujer plena y veraz, esencia divina.

 

En su aura se respira una calma profunda,

la verdad que consuela, la paz que no se inunda.

Un alma bella y sabia, que en este mundo errante,

es faro, es puerto, es paz, un don constante.

Argenis Serrano 

domingo

Amor de Lejos

Hay mucho de verdad en las frases “Amor de lejos, felices los cuatro” o su versión coloquial, “Amor de lejos, amor de pendejos”, pero no es una verdad absoluta y la Internet ha demostrado por años que hay muchísimas historias de personas que se conocen a distancia y llegan a formar un amor verdadero.

Hay quienes incluso se van del país y sacan la visa ecuatorianavisa americana, visa española, visa francesa, visa italiana, visa alemana, visa mexicana, visa china y el pasaporte respectivo, se embarcan en un vuelo de horas, llegan a un aeropuerto y se consiguen con el amor a distancia que les espera y las primeras reacciones son una gran sonrisa, el encuentro de miradas y un beso que estaba de los más ansioso en surgir y unirles.

Entonces, ¿Es acaso falso el amor de lejos?, ciertamente que no. Que debe aumentar las precauciones y buscarse que la verdad surja con más ahínco y seguridad que una interacción cercana, sí.

amor de lejos

Nada hay escrito de que el amor de tu vida esté cerca de ti, en tu mismo municipio, estado o país. Incluso podrías no tener un amor de tu vida y ser un espectador. No se sabe hasta que sucede; y las ansias y la exaltación no deben ser potenciadores que a la vez cieguen al sentido común, como suele suceder con el amor cercano.

El amor de lejos no debe pedir dinero ni pruebas de cómo es el físico ni datos personales o que hagas cosas que vayan contra las leyes, incluso por las cuestiones más nobles. De eso –lamentablemente-, están plagados algunos vínculos virtuales y sólo el sentido común y la moral y luces pueden contrarrestar los nocivos efectos de los ciberacosadores.

Cuando consigas un amor de lejos, tendrás que enfrentar también los cuestionamientos familiares y de amistades, algunos con fundamentos y otros, plagados de miedos, inseguridades o ganas de que no te ocurra algo bonito. Por eso debes desarrollar un amplísimo criterio.

Las llamadas, correos, mensajes, envíos de mercadería y compartir la cotidianidad y criterios va engranando los vínculos amorosos a distancia. El gran paso está en viajar y quién lo hará.

Como en cualquier cita a ciegas, lo importante es avisar a la gente que te quiere a dónde vas y por qué, sin temores ni omisiones. Incluso avisar a las autoridades. Viajar con lo indispensable y sin objetos de valor. Tener un plan de dónde quedarte, ya que aunque haya sentimientos aflorando de ambas partes y se hayan creado lazos de seguridad, el sexo puede esperar.

Todo lo demás es como en cualquier comienzo de relación cuando se vive medianamente cercanos: Conocer a la familia, dónde trabaja, qué le gusta y disgusta, cómo se comporta socialmente y en situaciones de presión. Su estilo, pensamientos sobre el país o región donde vive. Aunque haya distancia y los viajes sean cortos, lo bueno es ir paso a paso.

El amor no puede ganarle al tiempo, pero en el tiempo de verse,  puede haber demostraciones reales de amor, así sea amor de lejos. Lo importante es que no existan engaños ni falsas limitaciones de ambas partes.

Volteen a ver, lean bastante. Sabrán que hay historias reales de amor de lejos que terminaron siendo más cercanas que otras entre gente de una misma área. Que pareciera que cuando se le preguntó al destino, ¿Dónde estará mi alma gemela?, alguien en un lugar lejano tuvo la misma pregunta y se sincronizó cada latido con el tuyo y ambos son la respuesta de amor del otro.

Cuídate, sueña, construye y ama. Estén donde estén, cando se es el destino de alguien, no hay tiempo ni distancia que les separe.

Argenis Serrano 

martes

Quien se Enamora de una Mirada


Quien se enamora de una mirada,

no busca palabras ni pide razones,

encuentra en el brillo de un alma callada

la llave que abre mil puertas y dones.

 

Es un relámpago, un fuego imprevisto,

que cruza el espacio de un breve segundo,

un lazo invisible que nunca fue visto,

pero que detiene la marcha del mundo.

 

No importa el pasado ni el nombre siquiera,

ni el rastro que el tiempo dejó en el camino;

basta que un ojo se vuelva frontera

para que el azar se convierta en destino.

 

Hay una magia que habita en los ojos,

ventanas que muestran el mar y el abismo,

capaces de hundir los más fieros enojos

y darnos la paz del mayor optimismo.

 

Se siente en el pecho un latir diferente,

un eco que nace de luz y de asombro;

el mundo parece de pronto elocuente

y el peso del alma no carga en el hombro.

 

Es un magnetismo de fuerza infinita,

un pacto sellado sin voz ni papel,

donde la promesa que el alma necesita

se escribe en el iris, se siente en la piel.

 

Quien cede al impulso de un solo destello

camina en el aire de un sueño despierto;

descubre que nada es tan puro y tan bello

como el horizonte que ahora es abierto.

 

No juzgues al loco que jura quererse

con solo el contacto de un breve fulgor,

que a veces un reino comienza a perderse

donde un par de pupilas inician el amor.

 

Que el mundo prosiga su curso de acero,

que sigan los juicios y el frío rigor;

yo envidio al que sabe, en un guiño certero,

que ha hallado la vida, la luz y el valor.

Argenis Serrano 

sábado

Suspirando por tu Ausencia

suspirando por tu ausencia

Te busco en el mapa de mis soledades,

suspirando tu nombre como un rezo herido,

mientras la distancia inventa verdades.

Es una locura este tiempo perdido

buscando tu sombra en otras ciudades,

viviendo un amor que me deja vencido

y borra en mi cara las felicidades.

 

Qué fácil sería rendirse a la muerte,

dormirse en el frío de algún camposanto,

que estar esperando el azar de tu suerte.

Ya no me conmueve ni el ruego ni el llanto,

solo este deseo de volver a verte

que me vuelve loco, que me causa espanto,

y me obliga, a ciegas, a querer perderte.

 

A veces camino hablando entre dientes,

peleando con fantasmas que no me responden,

ante la mirada de toda la gente.

Son tus recuerdos los que me confunden,

los que me desarman psicológicamente,

mientras mis ganas de ti se hunden

en este silencio tan impertinente.

 

Ya no busco ayuda ni en libros ni en arte,

ni el juicio me sirve para estar de pie,

solo queda el vicio de siempre extrañarte.

Maldigo el momento en el que me alejé,

la obligación de tener que dejarte,

el rastro amargo de todo lo que fue

y esta frenética manía de idealizarte.

 

¿Cómo me salvo de este hundimiento?

Estoy solo en medio de un mar de concreto,

atado a la silla de mi pensamiento.

Tu lugar es lejos, tu amor un secreto,

y yo soy un preso de este sentimiento

que me va robando la paz por completo

en el escenario de mi aislamiento.

 

Te suelto a la suerte, te dejo en la vida,

con tu porte altivo y tu honor de cartón,

que otros se curen con tu despedida.

Ya no quiero ser tu fiel distracción,

ni la cicatriz de tu herida fingida;

prefiero arrancarme del pecho el tirón

de esta esperanza que ya está podrida.

 

Me quedo conmigo, guardando el suspiro,

buscando el alivio de no ser más tuyo,

lejos del centro de tu propio giro.

Entre los escombros de mi propio orgullo

recojo las piezas de lo que hoy retiro:

ya no queda nada, solo este murmullo

de un hombre que libre, por fin, da un respiro. 

 

Argenis Serrano 

viernes

Yo Soy Betty La Fea

Pareciera que he llegado 25 años tarde para hablar sobre “Yo soy Betty la Fea”, pero su vigencia está al tope tanto en su versión original como en las secuelas o alternativas de la misma, además de las adaptaciones que se hicieron y se seguirán haciendo en el mundo entero.

Tanto es su impacto que, estaba buscando la receta de como preparar un ajiaco, el plato típico colombiano más pedido en Santa Fe de Bogotá y la búsqueda me mostró un clip de Nicolás Mora pidiéndole a la mamá de Betty que le hiciera uno.

yo soy betty la fea

¿Qué decir sobre “Yo Soy Betty la Fea”, que ya no se haya dicho?

Que la fórmula está viva porque la realidad interna de la obra se mantiene, pero sólo vista siempre por quien sufre rechazo por su físico y luego observada -y hasta con un impacto psicológico más fuerte y perturbador- por quien tuvo la belleza y la perdió.

Hay gente que observa tanto el físico ajeno que jamás ve el suyo, llenándose de estigmas por una risa burlona, una mirada que juzga sin derecho, que escucha atentamente lo que le conviene y se cierra a las realidades y que usa sus manos para sembrar cizaña o falsa dominación.

Esa gente es fea y, con el paso de los años, se da cuenta que todo lo vacía que fue en su juventud y adultez joven, sirve de nada en las cercanías de la senectud. Y su físico se ve bañado de lágrimas, suspiros y quejas contra sí mismo. Claro está, sí es que la conciencia se libera y pasa a ser su primer juez, hay muchos otros que viven en la sofisma de la belleza hasta la sepultura.

Don Armando entendió eso pronto pero siguió con una seguidilla de errores al ver sólo el físico y alma bella de Betty, pero nunca poder hacer que el suyo se comparase. Le entregó dependencia, pero no apoyo. Y es también es feo, porque el amor propio significa reconstruirse para ser mejor para sí mismo y también para quien le manifiesta amor, ya que, como muchas veces hemos dicho en este blog, “ser pareja es ir a la par”.

Yo soy Betty la Fea también enseño que la belleza puede ser algo feo ante lo vacío, y que los feos que buscan “mejorar la raza” con una mujer bonita o un hombre buenmozo, corren el riesgo de crear un matrimonio vacío de ideas, aportes espirituales, sociales y éticos para sentirse complacidos.

Nadie puede mejorar la raza sólo en el físico, debe mejorarla en actitud, templanza, sociabilidad y empatía, para que se acaben o al menos se aminoren las desigualdades y también los rechazos por el físico.

Yo soy Betty la fea es una historia que se ha ido haciendo más cruda, viendo lo feo de vivir en un mundo de ensueño que no se balancea con realidad y en un mundo de realidad que no se solaza en el ensueño.

Eso de que “todo o es blanco o es negro”, crea parcialidades y no mejora el ánimo, autoestima, realidad de las personas y se forma una especie de discriminación no racial, sino de estructura, que es tan separatista como los choques interraciales, pero un delito que no se juzga, ya que nadie puede ser juzgado por rechazar a alguien que no te gusta, incluso cuando se lo dicen de manera despiadada.

Esta obra -al menos la versión original- tuvo un final feliz porque el poder del guion así lo exige. Pero será mejor cuando se juzgue la fealdad de las actitudes hoscas, indiferentes, cruentas o casi que anti evolutivas para que la verdadera gente fea (la de corazón, alma y humanismo), sea la que se rechace y llore hasta que busque redención real.

Quizá sea pues ese el instante en que la belleza subjetiva tenga su sitial de honor, ya que la gente verá la belleza rea de una persona y esa visión se renovará a diario, acabando con las separaciones, divorcios, infidelidades y desgano en la llama de la pasión.

Así como la protagonista de “Yo soy Betty la fea” eliminó de su ser el odio y la venganza, encontró y dio perdón para ella poder surgir, nosotros lo hallaremos cuando dejemos de ver nada más lo buena que está una mujer o lo colágeno que está un hombre y cegarse con eso, impidiéndose a ver quién es realmente en su interior, antes de que las cosas lleguen a mayores y sea muy tarde.

Argenis Serrano 

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