sábado

¿Por qué Contratan a una Dama de Compañía o Scort?

¿Por qué contratan a una Dama de Compañía o Scort?

El tema de nunca acabar..., atado a la historia de la humanidad, siempre cuestionado, incómodo, pero que se reconoce como existente. 

Por un lado es un problema, por otro un conflicto, por otro una solución, por otro un paliativo. Las partes involucradas se entremezclan en esos cuatro términos y algunos más, cohabitando entre el placer momentáneo y las necesidades que se dicen tener.

Las scorts o damas de compañía ven a este mundo como una solución, una opción y la resolución de una necesidad, sea cual sea el tiempo de la mismas. Sea transitoria o más duradera, queda en cada una de ellas y el juzgarla es una batalla que, como dije, ha sido parte de la historia universal y ya no parece tener más refute.

Para los hombres es la opción que se le acepta al soltero, mientras no la diga, para encontrar todo aquello que quizás en un amor verdadero no pudo encontrar. Para algunos es hasta medicinal, por aquella tendencia de romantizar las carencias sentimentales y fusionarlas a las ciencias de Hipócrates.

Ellas fingen cariño y ellos, sabiendo que es fingido, lo toman, porque es mejor que la falta de un “te quiero”, “vales mucho”, “me haces sentir”, sumado a otras cosas más intimas que sólo entre ambos pueda existir, mientras él pague.

Las damas de compañía o scorts suplen también el abandono de un amor que les tomó sin pagar y les usó; y muchas de ellas conocieron otro amor por el cual -sin importar los peros que coloquen quienes lean esto-, se arriesgan en el arte del placer: sus hijos.

Por eso ambos se necesitan: Ellas se ofertan y ellos recurren. Como no hay ataduras sentimentales, se entregan en un intercambio comercial lleno de placer que no se siente, pero se vive. Que tiene mucho de teatralidad, pero apacigua las aguas del desdén, soledad, tribulaciones, rutina y rechazo.

Suene o no muy romántico lo acá descrito, las damas de compañía y scorts han salvado a muchos hombres de la depresión, de la tristeza de sus destinos. Han sido también una tentación a evitar o en la cual caer, como el árbol del bien y del mal.

Es un negocio que ya es propio y por ende, como adultos, saben qué es lo que les conviene o no. Se recurre a las damas de compañía o scorts para sentir con los cinco sentidos aquello que quieren y no pueden alcanzar.

En cada quien está el mérito, lo cuestionable y lo que se les pediría que cambien. Pero el respeto al derecho humano es la paz, mientas éstos cumplan los deberes.

Y sí eso puede ser una panacea para su alma, como argumentan, pues nadie debe jugarle al justo juez. Ya el cielo ha de saber qué hacer o decir de quien recurre a una dama de compañía o scort y de quienes a ello, por un tiempo o permanente, se dedican.

El mal está en el lugar desde donde se vea; igual el bien. Por eso hay que tener pródigo cuidado al evaluar todo esto de pagar por compañía femenina; hágalo por amor propio y respeto al prójimo.

Argenis Serrano 

martes

Te Pierdes de mis Besos

te pierdes de mis besos

Ni amenaza, ni reproche, ni llamado; sólo un comentario real y sincero aseguro cuando digo que te pierdes de mis besos, por no ser, no estar, no querer, no merecer.

Seguramente encontrarás el beso especial en otro hombre, ese que necesitas o que te dé vida; esperando que no sea una farsa y una costumbre de aquellos malsanos que engañan.

Pero la pasión, mirada previa y cerrar de ojos; el sentir que dependemos del oxígeno del otro para seguir respirando, que el mundo pasa del mundanal ruido a escucharse fanfarrias, liras o coros celestiales, de eso se tratan mis besos.

Las sonrisas previas y luego de cada contacto de nuestros labios, existirán en la justa medida, manteniendo en lo más alto el valor glorioso del momento de besarte a ti, la mujer que anhelé besar, pero no fue.

Te pierdes de mis besos y de una historia personal, así como yo me pierdo de los tuyos y de una manera divina de -previo al dormir, al soñar y al despertar-, recordar como un aliciente y un alimento para mí alma.

¿Quién tiene la culpa?, nadie; porque seguramente opté por una de las cosas más reprochables de la vida: la unilateralidad sin merecimiento. Me creí merecedor y resulté ser mi propio verdugo, castigándome merecidamente por desear algo tan valioso de una mujer ídem.

Te pierdes de mis besos y, aunque yo pueda argumentar todo lo que se me ocurra, no pasa de ser simples palabras haladas de los cabellos, tratando de fundamentar el deseo inconmensurable de sentir la suavidad de tus labios, asirte de la cintura y perderme de este mundo para ir a uno mejor, de tu mano, de tus labios.

No le resto valor a la fuerza de mis besos, al fuego de mi alma, la realidad de mi sentir y el génesis de la necesidad de besarte y todo lo extraordinariamente bueno que viviré repitiendo incansablemente de ese momento.

Sólo le pregunto a la luna, las estrellas, al sol, al viento y a todo aquello en lo que de corazón creo, ¿Por qué no pude merecerme uno o más de tus besos?

Argenis Serrano 

sábado

Brindo por Nuestra Amistad

brindo por nuestra amistad

Busco con estas palabras agradecerte que me ayudaras en encontrarme conmigo mismo, no por haberme dejado perder el los mares de la tristeza, sino en los de la rutina que tanto llega a aturdir sin ser percibido hasta que te encuentras  con los muros de la repetición, el sin sentido, el tedio y la desazón. Brindo por nuestra amistad que me ayudó a desbloquear esos recuerdos que fueron, son y serán mi fuerza.

¿El motivo?, en ellos estoy involucrado con actrices y actores de primera línea, que jamás falsearon un instante el brillo de su amistad; que estuvieron en las buenas y en las malas, incluso cuando no había la comunicación que hay ahora.

¿Por qué?, porque te hicieron sentir bien con sus cálidos abrazos, que puedes volver a sentir y reconfortarte con ellos cuando estás temblando.

Dijeron las palabras adecuadas, de estímulo y plusvalía en las que no simplemente alabaron a la persona, sino que construyeron puentes y delegaron conocimientos para que uno mismo diseñe nuevos puentes con las personas en derredor.

Actitudes plausible, labores hechas con amor, defensa del prójimo y confianza constructiva en aquello que puede involucrar a más y más personas. Eso es lo que tú haces y que además de ser mí ejemplo, me invita naturalmente a dar gracias al Creador por haberte cruzado en mí vida.

Con pequeñas dosis, en momentos especiales, la magia surgía y el agrado quedaba. De ese que lo dejaba a uno enratonado por beber más de tu presencia y luego quedaba aquel guayabo de bellas reminiscencias que se podían reproducir segundo a segundo en fechas coincidentes, semana tras semana.

Pasado ya tanto tiempo, el candor se mantiene igual aunque nos falten esos abrazos, encuentros de miradas, sonrisas, algarabías, originalidades, sorpresas y experiencias privadas y secretas de dos adultos que se sentían como niños disfrutando más que los demás en derredor, sabiendo por igual que nuestras amistades se sentían iguales con aquellos con quienes hacían match y todos en general.

Melancólico, algo sollozante y profundamente conmovido, busco en esos momentos donde la serenidad llega y la morriña amerita presentarse y ser domada por una mente y corazón fuerte, levanto una bebida, veo hacia arriba y casi catatónico me sumerjo en los recuerdos de lo vivido.

Los sonidos, colores, lugares, escenarios, vaivenes y la igualdad entre las diferencias de todos en derredor hacen eco y se organizan para devolverme a tiempos que sigo agradecido a la vida por haberme permitido, complacido de haber gozado de tanto en momentos mágicos de arte y voz.

Como quien celebra un triunfo y honra a los que ya no están, levanto mí vaso, digo salud, y brindo por nuestra amistad, por aquello que ha existido, por lo que venga y por las posibilidades de volvernos a reunir por siempre, allá en la eternidad.

Argenis Serrano 

viernes

Te Sueño de Día y de Noche

te sueño de día y de noche


Antes de que la noche termine de cerrar sus cortinas, mi ritual no es el descanso, sino buscarte en el umbral del sueño. Pensar en ti es encender una linterna en la penumbra; es reconocer que no eres solo el refugio al que voy cuando cierro los ojos, sino la luz que me hace querer mantenerlos abiertos.

Eres esa mujer que habita dos mundos con la misma gracia. Al estar despierto, eres el impulso, la melodía que se enreda en el ruido cotidiano y lo vuelve armonía. Pero al dormir, te transformas en la dueña de mi geografía imaginaria, el sueño más lúcido donde el tiempo no corre y el frío no existe.

A veces, en medio del ajetreo, la realidad se suspende. Es ahí cuando ocurre el verdadero sueño despierto: el ruido del mundo se apaga, las urgencias se vuelven insignificantes y, de pronto, te apareces. No hace falta cerrar los párpados para verte; basta con que mi mente se escape un segundo a tu lado. En esos instantes, te siento caminando conmigo, riendo de mis torpezas o simplemente existiendo, demostrándome que se puede soñar con los ojos bien abiertos, sintiendo el calor de tu presencia a plena luz del día.

Me acuesto con la certeza de que no voy a perderte en la oscuridad, porque te llevo tatuada en el pensamiento. Eres para soñarse de día, con la mirada perdida en el horizonte, y para encontrarte de noche, en ese lugar donde las almas se tocan sin permiso del cuerpo. Me duermo para verte, pero despierto para seguir amándote.

Argenis Serrano 

martes

Atrévete, Inténtalo Aunque Sea Una Vez

El que le tengas miedo a atreverte,

Hace que pierdas lo bueno,

No todo es como queremos,

Lo que llega, no debe perderse,

Por una vez, no vas a romper,

La pulcritud de tus cinco sentidos,

Y en cuerpo y mente, vas a tener,

Ese gustazo, por ambos, querido.

atrévete

 

El que le tengas miedo a atreverte,

es el muro que asfixia tu deseo,

mientras mi piel se rinde ante tu suerte

y en este juego impuro te poseo.

Olvida ya la ley que te detiene,

bebe del cáliz que la moral vicia,

que si el pecado en mis labios se mantiene,

será el infierno tu mejor caricia.

 

Hace que pierdas lo bueno,

esa descarga eléctrica en la sombra,

por ser esclavo de un juicio ajeno

mientras tu instinto mi nombre nombra.

Rómpeme el alma con una mirada,

que la ética es cárcel de los fríos,

y entre esta calma tan malvada,

quiero que tus dedos busquen los míos.

 

No todo es como queremos,

la vida dicta normas y censura,

pero en lo oscuro nos entendemos

lejos del sol y de su compostura.

Provócame un daño que sea bendito,

traiciona el pacto de tu castidad,

que no hay placer más infinito

que una secreta y compartida maldad.

 

Lo que llega, no debe perderse,

ni el sudor, ni el grito, ni la llama,

no dejes que el tiempo logre vencerse

mientras la urgencia sobre la cama brama.

Atrévete al roce que no se nombra,

quema los puentes de tu religión,

que somos dos cuerpos bajo la sombra

buscando el abismo de la tentación.

 

Por una vez, no vas a romper,

el pedestal de tu imagen perfecta,

solo vas a aprender a saber perder

en esta ruta de pasión directa.

Muerde la fruta que el cielo prohíbe,

deja que el vaho nos dicte el camino,

que el corazón solo al límite vive

cuando se siente de veras divino.

 

La pulcritud de tus cinco sentidos,

es solo un velo que el placer desgarra,

prefiero tus ojos hoy confundidos

y tus uñas clavadas como una garra.

Que se ensucie el aire con el aliento,

que la moral se pierda en el exceso,

disfruta el vicio de este momento

que se sella con fuego en un beso.

 

Y en cuerpo y mente, vas a tener,

la posesión que la regla te niega,

un hambre antigua por satisfacer

en esta noche que al mundo nos ciega.

Sé mi cómplice en este desvío,

donde lo malo se siente tan bien,

donde tu fuego se funde al mío

y nos olvidamos de todo edén.

 

Ese gustazo, por ambos, querido,

será el secreto que guarde tu piel,

el fruto dulce de lo prohibido

mezclando el veneno con nuestra miel.

Brindemos por lo que nunca se dice,

por el deseo que rompe el control,

que no hay placer que el alma suavice

como el que nace fuera del sol.


Argenis Serrano 

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