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viernes

Cuídate Mucho...

cuídate mucho

Cuídate mucho, te diré de frente y en mis oraciones; siempre confiado en tu buen criterio y lo centrada que eres.

Nunca alejándonos de nuestra humanidad y mucho menos, de que ese “cuídate mucho” no es sino otro dictamen sincero salido desde la profundidad de mi corazón.

En el silencio de la noche, donde las estrellas susurran secretos antiguos, quiero que sepas cuánto te deseo cuidar.

Que cada latido de tu corazón sea protegido por la ternura de mis pensamientos, y que en cada respiración encuentres un refugio donde el amor te envuelva como un manto suave.

No olvides que eres un universo de sueños y esperanzas, y que mereces ser resguardado con la delicadeza de un abrazo que nunca se suelta, con la paciencia de una lluvia que limpia las heridas del alma.

Cuídate mucho, amor mío, porque en tu bienestar se refleja la belleza del mundo, y en tu sonrisa, la promesa de un mañana lleno de luz. 

Permítete ser vulnerable, pero nunca olvides que eres fuerte en la forma en que te amas a ti mismo.

Que el amor que te tengo sea un escudo contra las tormentas, y que cada día te despierte con la certeza de que mereces todo lo bueno, que mereces cuidarte mucho.

Oro porque tu destino, ya sea en la vastedad del mundo real o en los rincones más profundos de su alma, esté colmado de luz, esperanza y bendiciones.

Que cada paso te acerque a tus sueños más queridos y que, en cada momento, siempre lleves contigo la certeza de que tu esencia vive en mí, resonando con el eco dulce de un amor que nunca se desvanece.

Hago votos porque la vida te regale caminos llenos de dicha y que nunca olvides que, en mi corazón, siempre habitaste y seguirás habitando, como un refugio eterno de cariño y buenos deseos.

Argenis Serrano 

domingo

Mujer Echada P’alante

 

mujer echada p'alante


Una mujer echada p’alante se despierta temprano y blinda a los suyos y a sí misma.

Es capaz de levantarse ante la falla de un hombre, otra mujer o una familia, pensando siempre en su dignidad.

 

Desde su cama visualiza el día a día, sabiendo que la montaña rusa de emociones siempre vuelve a un punto de partida y ella es quien domina a cada viaje.

 

Entiende al aprendizaje de lo pequeño a lo grande tan valioso para sus habilidades naturales y poder abrir sus ojos al mundo tal cual todos tienen derecho.

 

Una mujer echada p’alante no pelea contra su sombra y no presta atención a las ajenas, ya que su luz es farol de su camino y no se debe detener por quienes temen avanzar y brillar.

 

Es alegre, cordial, se pone a la orden pero no está a la disposición de cualquiera, porque sabe que no es un trofeo, pero su amor y amistad debe ganarse con hechos tangibles como hace ella para con los demás.

 

Es fiel guardiana de a quienes ama y da todo de sí por salvaguardarle; una mujer echada p’alante no repara en poses ni etiquetas para que todos los que ella protege salgan a flote.

 

El qué dirán si le importa, porque escucha las palabras constructivas y desvía aquellas llenas de falsedad, retroalimentándose para ser mejor, corregir y aumentar, sin que nadie pueda decir que le cambió, porque ella misma lo hizo procurando a la excelencia.

 

Una mujer echada p’alante hace de las lágrimas un excedente menos en el cuerpo y un recuerdo de que estas sólo pueden ser de orgullo y felicidad, cubriendo todas las bases para que no se pierda el juego y así honrar a los que no están y celebrar con quienes a su lado siempre han estado.

 

Produce para sí y los suyos, ya que no sabe de falsedades o mezquindad; su cariño no es plástico, sino 100% de verdad - verdad.

 

Dichoso aquel que a su vida de la forma que sea que llegue se le aparezca una mujer echada p’alante, porque le permitirá rectificar y engranar con ella y con todo lo bueno que la vida en sociedad debería ser.

 

Ellas están en tu entorno y lo sabes y siempre que puedas, de una u otra forma su existencia debes honrar y agradecer.

 

A ti que me lees siempre, mujer echada p’alante, vayan mis mejores deseos, mi agradecimiento y lealtad. Que cuando haya decaimiento se te quite y te dé ese picantico necesario para continuar y cuando estés alegre, sea contagioso e inspirador, como siempre en tu existencia ha sido, es y será.

Argenis Serrano


jueves

Así Quiero Tenerte Mujer...

mujer


Me enamoré, no sé ni cómo,
Con un simple saludo en un momento de aplausos
Que cambió mi vida para bien en su modo
Y por vez primera me sentí enamorado.

Fueron muchos los encuentros, no sé si casuales
Cada uno de ellos nunca olvidaré.
En especial aquel día, cuando no pude aguantarme

Te tomé de la mano y te besé.


Fue un beso temeroso, ardiente
En esos tus labios, tibios y bellos

Que sellé con mi boca y mi mente,

Se unía con tu sangre en destellos

 
Por siempre te amaré, te amaré, te amaré
Te llevo aquí en mi alma, mi cuerpo y mi piel

En el mármol de mi corazón, con cincel yo te grabé.

 
No he perdido por tu amor la razón
He conseguido una nueva y mejor
Mi corazón está lleno de ti

Y mi conformidad es pensar

Vivir por ti, ser contigo, 
próspero y feliz.

Por siempre te amaré, hasta no siendo mía
Como de noches en mis sueños
Los has sido más de una vez.
 
No quiero sólo fundir cuerpo y piel
Aunque sí probar tus besos con sabor a miel

Quiero tu mente, ímpetu y buena voluntad

Eso para mí sí sería valioso de poseer
Tu inocencia y madurez
Tenerte Mujer Niña y a su vez
Niña Mujer.

Argenis Serrano

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