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viernes

Cuídate Mucho...

cuídate mucho

Cuídate mucho, te diré de frente y en mis oraciones; siempre confiado en tu buen criterio y lo centrada que eres.

Nunca alejándonos de nuestra humanidad y mucho menos, de que ese “cuídate mucho” no es sino otro dictamen sincero salido desde la profundidad de mi corazón.

En el silencio de la noche, donde las estrellas susurran secretos antiguos, quiero que sepas cuánto te deseo cuidar.

Que cada latido de tu corazón sea protegido por la ternura de mis pensamientos, y que en cada respiración encuentres un refugio donde el amor te envuelva como un manto suave.

No olvides que eres un universo de sueños y esperanzas, y que mereces ser resguardado con la delicadeza de un abrazo que nunca se suelta, con la paciencia de una lluvia que limpia las heridas del alma.

Cuídate mucho, amor mío, porque en tu bienestar se refleja la belleza del mundo, y en tu sonrisa, la promesa de un mañana lleno de luz. 

Permítete ser vulnerable, pero nunca olvides que eres fuerte en la forma en que te amas a ti mismo.

Que el amor que te tengo sea un escudo contra las tormentas, y que cada día te despierte con la certeza de que mereces todo lo bueno, que mereces cuidarte mucho.

Oro porque tu destino, ya sea en la vastedad del mundo real o en los rincones más profundos de su alma, esté colmado de luz, esperanza y bendiciones.

Que cada paso te acerque a tus sueños más queridos y que, en cada momento, siempre lleves contigo la certeza de que tu esencia vive en mí, resonando con el eco dulce de un amor que nunca se desvanece.

Hago votos porque la vida te regale caminos llenos de dicha y que nunca olvides que, en mi corazón, siempre habitaste y seguirás habitando, como un refugio eterno de cariño y buenos deseos.

Argenis Serrano 

sábado

Carta a mi Amada

carta a mi amada


Es extraño pensar que llevo ya un tiempo sin verte, que he visto a la Luna Nueva, Creciente, Llena y Menguante… pero a ti no.

He visto atardeceres y amaneceres, pero ni sombra de tu bello rostro, salvo el dibujo en las nubes y lo tatuada que está tu sonrisa y mirada en mi corazón.

¿Sabes?, una vez conocí a una chica que me partió el corazón, y yo decía que los añicos de mi corazón roto eran tan pequeños que pasarían por el ojo de una aguja.

Tú, con tu magia y esencia lo reconstruiste y cada átomo habita como una forma de luz y energía en mi pecho, hablando constantemente y diciendo, tu nombre, incluyendo muchos suspiros.

Te añoro como el sol añora a la flor en lo más crudo del invierno y la flor requiere su luz para saber el camino hacia el cielo.

Pero, en vez de dirigir su luz a la belleza, mi corazón se endurece como hace el mundo congelado en que tu ausencia me ha sumido.

La esperanza en volverte a ver, me guía, es lo que me da fuerza de día y sobre todo de noche.

La esperanza de que, aunque te hayas ido de mi vista, no será la última vez que pueda contemplarte y decirte con acciones, todo lo que soy y todo lo que puedo desde el epicentro de mi amor, darte.

Con todo el amor de mi corazón, eternamente tuyo, el caballero de tu corazón.

Argenis Serrano 

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