En una de sus clases, el profesor
de cinematografía en mí carrera como periodista nos comentó que el cine porno
es el que sustenta a Hollywood entero, ya que las producciones son rápidas, la
inversión mínima, altas ganancias y los altos impuestos tienen una alícuota directa
hacia la meca del cine. De allí que las productoras subsistan, todo gracias al
contenido para adultos.
Irónicamente es como la
industria del cigarrillo o del alcohol, legal pero tienen sus condiciones y restricciones
para mantener un cierto halo de control moral, que no es mas que un control
tributario ante el gran consumo. Y las películas e imágenes triple X son de
alto consumo y con similares regulaciones.
Esa batalla entre el bien
y el mal es difícil dirimirla en este predio, ya que se cumple con el pleno
consentimiento y las obligaciones de apegarse a los contratos para mostrar su
imagen (que va más allá del contenido para adultos explícito a realizar). Sí las
partes están de acuerdo, las autoridades lo deben permitir, siempre y cuando no
existan ilegalidades como las que ustedes ya suponen, con personas de un rango
de edad, vulnerables o que no consintieron las acciones y menos la difusión y
monetización de las mismas.
Contenido para adultos
Como muchas cosas en la
vida -que ya rozan con ser demasiadas- las películas para adultos tienen sus
amantes, curiosos, detractores y atacantes, en una simbiosis que va desde la
crítica en redes sociales o llegar a juzgados, así como la difusión en redes
sociales y sitios web dedicados y la defensa a la libre expresión y decisiones
propias.
Hay en https://telegram.org/
como red social más inmediata y mucho más privada o discreta, apartados de
categorías sobre canales telegram adulto bastante visitados por hombres
y mujeres a nivel mundial. Son sitios bien clasificados y con material depurado
que se apegan a las normas de esta aplicación, en la que no se censura la difusión
de lo que se quiere, sólo se evita el daño directo o colateral a todos los
públicos por igual, algo bien apegado a la libertad de expresión y
ciberseguridad que todos debemos agradecer que se presente en estos canales como
en los que frecuentamos en Telegram, incluso con nuestros propios contactos
allegados.
El contenido para adultos
permite fantasear, liberarse, entender que la vida es distinta, que hay maneras
expresivas en las cuales no podemos movernos pero con las que podemos convivir
a manera de mantener a la humanidad y la sociedad por encima de cualquier tabú
o código moral. De esta forma mantenemos el amor propio y un balance social que
nos aleja de ser parias, espurios o batalladores contra molinos de viento,
evitando pues pérdidas de tiempo y desajuste de nuestros sentimientos.
Vive y deja vivir
El contenido para adultos
en ocasiones muestra lo que muchos no logran. Muestran el arte del cuerpo y la creatividad
para exaltar emociones y sentimientos; claramente para ver ello, hay que
librarse de estigmas y también estar claros que no en todo material se puede
encontrar.
¿Quieren una referencia
depurada?, hay Canales Telegram que bien pueden mostrar un inmenso
compendio de material que de seguro podrá adecuarse a su sentir, querer,
emociones, sensaciones e incluso abrir su actitud analítica respondiendo los
motivos, alcances, potencial, decisión, ímpetu, creaciones y diversidad incluso
actoral del contenido para adultos.
Hasta de referencia para
reavivar la llama de la pasión en parejas se puede utilizar, siendo inspiración
para atreverse a nuevas cosas que se harán con la persona amada, algo que cíclicamente
funciona así, ya que luego abandonarán la vista del contenido para adultos y
serán en su privacidad, los que generen el suyo, sin necesidad de cámaras, sólo
grabándolo en sus cuerpos, mentes y almas.

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