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lunes

Bella que tienes mi alma…


Cautiva en tu mirar, no importa que no estés presente; ya tu mirada es el faro incandescente que guía mis sonrisas, esperanzas, esfuerzos.

Con mirarme puedes amainar mis cuitas, mitigar mis dolores, calmar mis molestias, reactivar mis reflexiones, edulcorar mis momentos sin sabor alguno.

Tus ojos, como toda puerta al alma, permiten que el naufrago de cariño que hay en mí vea una esperanza en la lontananza, percibiendo que el mundo me espera de vuelta, entrando triunfalmente a través de tu mirada.

Y en tu sonrisa tienes, la aprobación que no se busca cuando se tiene personalidad, pero que refrenda que el paso por la vida está siendo loable y útil para si mismo y los demás.

Bien sabes que cuando ríes por algo que hice, Dios me extiende un poco más la vida; y si te sonrojas junto a la sonrisa, emites un aura tan cálida que puedo acurrucarme e hibernar junto a ti.

Quien sonríe vive, quien hace sonreír da vida; tú eres entonces vida pura cuando muestras tu sonrisa llena de perlas de ternura.

Dulzor de manantial, es decir poco para tu revitalizante energía, en la que cada día quiero nadar; efluvio de diosa que a un simple mortal, tiene como bendición en tus aguas, flotar.

Calma mi sed del día a día, permíteme reflexionar ante tu calma cristalina.

El agua es vida, como tú lo eres para mí existencia.

Si no me has de querer, pesares, dolores, insomnio; tristeza, incomodidad y llanto; preguntas incesantes, ansiedad y decaimiento.

No puedo mentir que eso y más llegaré a sentir. Bien o mal merecido, lo pasaré.

Y esas grietas que al alma acongojan se abrirán y mi existencia tendrá que buscar cómo sellarlas. Puedo decaer, pero sí lo hago, me levanto.

No puedo deshonrarme dejándome abatir. No puedo buscar tu compasión, demostrando una dependencia tan indigna y servil.

Más me valdría morir, pero no hablo de perder la vida, acto débil y mezquino. Porque tú no te mereces que yo me quite la existencia, pues eres pro vida.

Es de gente tóxica amenazarse con quitarse la vida sólo por no ser correspondido. 

A la muerte que me refiero es a la que motivó tu rechazo, distancia, desamor. Eso que no me hizo merecerte, debe perecer.

Seguramente será el último gran regalo que me darás en cercanía. Darme a entender que me alejaste, porque no podía estar contigo, si no sé estar bien conmigo mismo.

Luego de la muerte, otra vida nace. En esa debo ser mejor. A esa me llevaste como barquera que a un río pasa a los viajeros a conocer más allá de su círculo de vida.

Gracias por permitirme dejar morir mis cuitas y errores entre tus brazos, por eso tu nombre canto al viento que lleva las palabras buenas, bella que tienes mi alma…

Argenis Serrano - @Romantistech

domingo

Aprender a Pensar...te

Tomé aire, hice acto de contricción. Medité y me dije lo que debía, no era precisamente lo que quería.

Y fue allí cuando te vi en mi mente, diferente. Sin el dominio de la carne, sino con el dominio del alma.

Entendí que tu silueta es la firmeza del cuidado y el legado del hermoso vientre materno que te cobijó.

Que esa sonrisa no puede ser sólo mía; es un legado para la humanidad. Mezquino y arrogante creer que es sólo por y para mí.

Que esa mano es de una amiga sincera, que me alimenta y jamás debo morder. Me da el alimento de la simpatía y la buena voluntad.

Pensando en positivo me siento congraciado con el mundo. Y tú has sido de lo más positivo en mi vida.

Mucho o poco tiempo humano, no es necesario medirlo. Porque esos instantes valen eones cando sé que mi honor has reivindicado y mi fe la has aumentado.

Nunca pensé en tus labios cercanos a los míos; nunca pensé en tu cuerpo junto al mío. Nunca pensé en tu corazón unido al mío.

¡Y no imaginas cuánta falta me haces, cuánto me complementas, cuánto te extraño!

Habrá miles de frases para hacerte pensar y é que tú las reflexionarás y las convertirás, así sean las más banales, como el árbol que toma dióxido de carbono y crea oxígeno revitalizante.

No faltará tu amabilidad, tu lucha contra la estulticia, tu serenidad ante los desmanes de quienes creen que el mundo se toma asfixiando al respeto ajeno.

Eso me inspira y a su vez me atrae como el hierro al imán; es como querer dejarme subyugar por quien no busca dominarme. Es quererme fusionar con el cielo y la tierra.

No sé cómo es que te veo; porque como mujer te respeto, valoro y quiero. Pero es que eres más de lo normal y menos de lo frugal del mundo.

Sí existiera una pieza faltante en mí para reconstruir mi vida, diría que eres tú. Pero no me faltas, porque te metiste con el primer hola, el primer parpadeo, con la demostración de tu ser humana.

Sí pudiera, te tomaría por la cintura y te haría girar cuán niña a su mejor amiga muñeca; y te diría al oído tantas veces ¡gracias!, que te sonrojarías.

Sólo ante Dios me arrodillo. Pero hacerte una reverencia, como ángel del cielo a mi vida, sé que él me la aceptaría; porque honor con honor se paga.

Busco pensar rápido, pensar despacio y frenar los pensamientos. Porque no eres una obsesión sino una  mujer que cae, que llorar, que se equivoca, que a alguien hará molestar, que a veces no encaja, que se desboca. 

Y eso es bueno, porque me ubica en que no estoy adorando a una santa, estoy halagando a una mujer. 

De tal manera mis pensamientos, entre cada respiración, mantra y el enumerar de pros y contras, se calman y llegan a lo más humano (lo subjetivo), repitiendo lo que ya sabía pero que aún me cuesta definir.

Que no eres la mujer de mi vida, eres el eslabón que me faltaba. Y quiero imaginar, por osadía, que soy también lo mismo para ti.

Y en esta cadena de sucesos que llamamos vida, aunque no nos veamos y poco sepamos uno del otro, estemos siempre seguros que esa compañía no nos va a faltar.

Sólo te pido que no me hagas pensar en el adiós, ni que la distancia física nos separe. Porque muchos años pasaron antes de encontrarnos, enorme pérdida será ídem...el perdernos.

¿Y sí te defino como el vigor de mis pensamientos, qué dirías?

Argenis Serrano - @Romantistech


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