viernes

Buenas Noches, Amor Mío

buenas noches

Que la paz divina inunde tu alma mientras ángeles custodian tu descanso, aguardando juntos el nuevo amanecer.

 

Deseo que tu lecho sea un jardín vivo, donde el perfume de los pétalos disipe miedos y revele, al fin, el esplendor de tu esencia.

 

Bajo el manto del silencio, mi voz se hace eco, hilando hilos de seda entre tu pecho y el mío, para que ni el frío de la sombra roce tu aliento.

 

Me filtraré en tus sueños con anhelo para beber de tu fuente y renovar mi canto. Reposa entre nubes de ambrosía, vida mía, que yo velaré tu calma hasta que el sol regrese.

 

Seré la centinela de tus anhelos más callados, el guardián de la luna que se posa en tu frente, hasta que la aurora reclame el espacio de tu nombre.

 

Y al despertar, cuando la luz nos encuentre, mis labios y mi canción serán el arrullo que busque el dulce brillo de tu mirada.

 

Claridad y reposo, una para bien amanecer y el otro para que tengas al tope tu potencial y ser de mujer.


Argenis Serrano 

lunes

Cuando Pienso en tu Nombre, evoco...

cuando pienso en tu nombre, evoco

Cuando pienso en tu nombre, evoco un eco de maderas antiguas y resinas que flotan en el aire, una marea serena que se retira dejando destellos de plata en la arena.

De pronto, surgen pasillos de mármol iluminados por una luz pálida, seguidos de un murmullo de agua dulce que se pierde entre helechos.

Siento el peso reconfortante de la tierra húmeda tras la lluvia y, finalmente, el matiz profundo de un pétalo de terciopelo que se oscurece al caer la tarde.

Evoco la inmensidad de un horizonte donde el cielo toca el salitre, un viento cálido que atraviesa dunas de arena dorada y una fibra de seda que se enreda con suavidad en los dedos.

Aparece entonces una claridad que parece nacer del mismo sol, un puente de piedra cubierto de musgo y el silencio sagrado que se respira dentro de una gruta donde el tiempo se detiene.

Pienso en una claridad que sube por los valles como la primera luz del día, el orden perfecto de un jardín que ha crecido bajo la mirada del norte y una chispa eléctrica que atraviesa el cristal.

Siento una calidez que abraza como una manta de lana pura, el vuelo de una pluma blanca en un espacio vacío y una presencia etérea que parece vigilar el sueño de los demás.

Se me viene a la mente el crujir de las hojas bajo un paso firme, la fragancia de un capullo de flor que se abre justo antes del amanecer y una nota de piano que queda suspendida en una habitación cerrada.

Luego, el frío seco de una llanura blanca que brilla bajo las estrellas, el ritmo constante de un telar que teje historias invisibles y el aroma a especias que viaja en un barco de madera.

Evoco un círculo perfecto trazado en el agua, el brillo del primer astro que se asoma en el crepúsculo y una raíz que se aferra con fuerza a la roca viva. Hay una elegancia discreta, como un encaje antiguo guardado en un baúl, junto a la sencillez de un tallo verde que busca el sol y la fuerza de una corriente que fluye con determinación hacia el centro de la tierra.

Finalmente, aunque sea algo divinamente cíclico y expansivo, evoco la armonía de una estructura que no necesita adornos para ser bella, el refugio de una sombra fresca en medio del mediodía y la mirada de quien posee un secreto guardado por siglos.

Siento la sofisticación de una tela que fluye con el movimiento, un escenario que se ilumina con una luz dorada y el eco de una voz que resuena en un valle lejano, despidiendo el día.

Por esto y más, no dejo de pensarte bonito, por el bien que me haces, por lo que siento por ti, por respeto máximo a tu estampa y porque soy así.

De allí que mi evocación diaria es a tu existencia y que quizás escuchas en el susurrar del viento, haciendo una invocación de que algún día me pienses y quieras como yo, te quiero.

Argenis Serrano 

martes

Décimas de un Encuentro Inesperado

décimas de un encuentro inesperado

Te conocí por casualidad en el café de la esquina, mirando una vitrina o al tomar mi habitualidad. Rompió toda adversidad tu presencia tan serena; olvidé toda condena que mi pasado traía. Mi alma al verte sonreía, fue una sorpresa tan buena.

 

Te traté por educación al chocar contra tu mano, confundiendo en un verano el impulso y la razón. Pero nació una emoción al ver tus ojos tan claros; tuvieron efectos caros las palabras de ese encuentro, abriendo un lugar adentro que había pasado por faros.

 

Te entendí por afinidad al oír tu pensamiento, rompiendo todo el lamento que ahogaba mi realidad. Tu dulce sinceridad me mostró caminos nuevos, disipando todos los ciegos que guardaba en el sentir. Aprendí a compartir sin reservas ni relevos.

 

Te admiré por tu decisión de luchar por tus anhelos, rompiendo todos los velos que impone la sinrazón. Aquella conversación pintó un futuro brillante, sabiéndote caminante de la ruta que yo sigo. Hoy me quedo aquí contigo, sintiendo un amor pujante.

 

Te ganaste mi corazón sin querer, sin pedir nada, con la forma bien lograda de encontrar mi dirección. Ya no queda confusión, pues me llenaste de calma, tu amor curó toda alarma que habitaba en mi interior. Hoy te entrego mi candor, mi vida, mi cuerpo y alma. 

Argenis Serrano 

viernes

Un Beso Tuyo en Navidad, de Obsequio Quisiera

Un poema inspirado en el anhelo de un beso, que todos los latinoamericanos tenemos cada Navidad, llegue o no llegue, el deseo se mantiene vivo. Por eso, está sutilmente matizado con un toque de varios países hispanohablantes.

Un Beso Tuyo en Navidad, de Obsequio Quisiera


🌟 La Brisa del Sur en Nochebuena

El aire cálido sabe a jazmín y a sal,

La luna es grande, un farol tropical.

Los Andes miran la fiesta en el valle,

Que en tu llegada la pena se calle.

 

La mesa es larga, con frutas y pan dulce,

Mi corazón late al compás de tu voz,

La cumbia lejana un ritmo traduce,

De todos los dones, te pido un adiós.

 

El baile es lento, la noche no declina,

Que el sol de enero pronto nos verá,

Tu vestido flota, la seda fina,

Si en este instante tu boca me da.

 

Y huele a tierra mojada después de llover,

Que no hay tesoro que yo quiera tener,

Mi alma aguarda el milagro del querer,

En tu promesa me quiero envolver.

 

La fiesta estalla con fuegos de bengala,

Mi sueño se vuelve anhelo en la sala,

Tu sombra la luz del candil regala,

Pues tu ternura mi vida avala.

 

El eco trae el ritmo del tambor,

El corazón conoce tu fulgor,

No existe obsequio de mayor valor,

Tu dulce presencia es mi clamor.

 

La orquídea abre su pétalo en el follaje,

Mientras el calor del verano es leve,

Mi espíritu no teme a la nada,

Que tu palabra al fin me traiga el mensaje.

 

Un beso de ti, realmente quisiera,

Ojalá tu confianza, a mí me lo diera,

Asir tu cintura, fusionarte a mí,

La mejor Navidad y nuevo año feliz.

 

El Fuego Bajo el Trópico

El cielo austral se tiñe de carmesí,

Mi única joya es estar junto a ti.

La arena guarda la huella del abrazo,

Que en tu promesa no siento el ocaso.

 

La brisa viaja desde el mar salado,

El aire tiembla bajo la calidez,

El alma te ofrece su más puro estado,

Pues mi cuerpo cede ante tu sencillez.

 

El aroma a cedrón nos envuelve,

Que tu aliento es la brisa más dichosa,

Y mi existencia en flor se resuelve,

Tu amor la verdad me demuestra, hermosa.

 

Y la gaita comienza a sonar muy fuerte,

Que no hay momento mejor ante la gente,

Mi corazón no deja de ser fuerte,

Pues este obsequio quiero sentir ferviente.

 

Mi boca está esperando la dulzura,

La noche nos regala su frescura,

Y se convierte en arte la aventura,

No hay mayor dicha, ni locura.

 

Tu risa es mi sol en la oscuridad,

Que en tu mirada encuentro la bondad,

Mi anhelo es una eterna claridad,

Un pacto que no conoce la frialdad.

 

El reloj marca el instante de mi calma,

Y la estrella del sur en el cielo se detiene,

No hay brillo que mi corazón sostenga,

Un beso tuyo en Navidad, de obsequio quisiera.

 

Argenis Serrano 

miércoles

Alternativas...

Mi foro de negocios favorito es Forobeta y se me hace difícil cambiarlo; le he tomado todo el cariño, confianza y fervor que se le puede dar a un lugar donde el valor radica en lo que haces con responsabilidad y lo que aportas desde tu corazón.

Se me hace pues difícil buscar alternativas a forobeta ya que en este foro de negocios he encontrado de todo: Ventas de mis servicios digitales, compras de los mismos y la conexión con personas de diversos países que aportan valor socioeconómico a mí existencia.

Habrá muchos foros de negocios de la misma índole, pero en este encontré el desarrollo de mis habilidades, el respeto y la camaradería que uno busca en un empleo fijo e incluso, entre los amigos, vecinos y familia. ¿Por qué iba yo a cambiarlo?

alternativas
 

Para muchas cosas de la vida, existen alternativas

Nuestro libre albedrío sopesa la información, las posibilidades y la ética para el desenvolvimiento. Funciona en los negocios, en el hogar y en el amor. Esa mezcla entre la inteligencia y los sentimientos en perfecto balance, permiten evaluar y decantarse por la mejor opción, siempre y cuando uno crea en sí mismo y valore por igual a los demás.

Se buscan alternativas cuando las cosas están bien y están mal; no de la misma forma pero sigue siendo su mejor coincidencia.

Cuando se está mal, las cinco etapas del duelo aparecen y el confrontarlas de la manera más ecuánime, lógica y entregada hacia la resiliencia, logra que se tomen las mejores decisiones.

Porque la negación -siendo ella una alternativa-, no es precisamente la razón ni es parte de los hechos; a la ira se le debe buscar calma antes de que nos lleve a hacer o hacernos daño; la negociación aparece y nos toca ser subjetivos como nunca en nuestras vidas o elegiremos lo que nos convenga, incluso sin ser lo adecuado o correcto.

La depresión es una sombra que se cierne y ataca inmisericorde y, nos toca decidir entre dejarnos agobiar por ella o enfrentarla con la luz del entendimiento y el apoyo de nuestro entorno, alternativas que no debería tener que sopesarse, pero allí están.

Cuando la aceptación llega y con ella, la calma, todo tiene mejor aspecto y posibilidad de solucionar, reconciliar o reconstruir. Pero siempre dependerá del ser,

En el caso del bien, optamos por las alternativas que permitan acrecentarlo y protegerlo / mantenerlo; allí se sopesan las habilidades, pero ¡Cuidado!, también se entremezclan el azar o la falsa prudencia y se llega a perder en lo económico y mucho peor, en la salud mental y la fe.

Si algo funciona, hay que dejarlo quieto, pero eso no implica que no podamos buscar en paralelo o a lo alterno, algo nuevo que nos permita bifurcar nuestras posibilidades y habilidades, siempre que se haga con la precaución, mesura y organización debidas.

Las personas buenas no comemos ansias ni nos dejamos llevar a un barranco emocional que nos traiga problemas, al menos no por conciencia. Por eso debemos siempre constatar lo que nos puede ofrecer cada alternativa existente ante una posibilidad de crecimiento y estabilidad, ya que las buenas decisiones son el té que toma una conciencia tranquila.

 

Piénsalo bien

Las alternativas de falsa autocomplacencia o desgano, siempre acarrearán separación y tedio y de seguro tú no eres así; atrévete a optar por lo que sea mejor para ti y los tuyos.

Y todo lo que se tome como alternativa para complementar lo bueno que has logrado, debe tener mucho de tu “moral y luces”, para que no te engolosines ni te explotes por hacer de la superación personal una competencia en la que te quieres ganar a ti mismo.

Al mal se le combate y al bien se le refuerza, otras alternativas no deben haber. Tú eliges.

Y vaya mi agradecimiento a carlos arreola forobeta por mantener vivo y en crecimiento constante al foro de negocios que además de permitirnos hacer comercio digital y ganar dinero, nos inspira a ser mejores ciudadanos de Hispanoamérica.

Argenis Serrano 

lunes

En Aquel Tiempo...

en aquel tiempo

Escucharte y ser escuchado me brindaba esa paz y dignidad que se busca en la épica de la vida; fuente de energía y recogimiento.

Tu voz fuerte, clara, directa pero siempre serena, acompañada de una mirada directa y una sonrisa amena, capaz de quitar las dudas y apaciguar las furias.

Tan humana y en ocasiones, trémula, siendo una niña incluso ya consolidada como una gran mujer. En aquel tiempo yo no lo entendía, pero luego supe que lo que vía, era la redención de mí existencia.

En ti había aprendizaje, ternura, decisión, y siempre unas ganas de encender la chispa que incluso llegaste a ver apagada. Y al hacerlo, la ignición también encendió la mía.

Nunca te dio temor dar el primer y segundo paso. Sabías siempre que hacer y eras recatada al momento de decir las cosas, una ecuanimidad que me inspiraba confianza a más no poder.

En aquel tiempo me sorprendía tu desparpajo sin que fuese falto de pudor. Era solamente la forma de cumplir con lo que deseabas, sin daño para ti ni para nadie, fiel reflejo de aquello sobre “vive y deja vivir”.

Una mirada pícara y que decía tantas cosas buenas, en aquel tiempo yo suspiraba complacido de saber que me mirabas y de ello están pincelados los murales de mis mejores recuerdos.

Cuando expresabas tu sentir y querías controlar todo, no para dominar, sino para evitar la anarquía y dar buen marco a la espontaneidad, me sonreía por dentro, ya que había encontrado en ti un alma gemela, alguien en la misma sintonía.

En la intimidad del ser y el estar, jamás fracturaste tu misma esencia y eso siempre fue el sello irrompible del respeto que te sigo teniendo como en aquel entonces.

Como una humana -no cualquiera-, te molestabas y defendías tu posición cuán fiera, pero solamente  si la razón y los argumentos válidos te asistían. Cualquier error lo reconocías y en tu molestia, cabal te mantenías y a la contraparte jamás herías.

Noté miedos e inseguridades y de igual manera surgías porque sabías que esa también es una motivación y energía que sólo quienes sacan fuerza de la flaqueza, logran sobreponerse.

En aquel tiempo no entendía por qué en ocasiones dejabas la mirada en lontananza, el oído en los susurros y la mente como tu caparazón. Luego comprendí que tus tristezas y problemas eran tuyos y dentro de ti ejercías la más hidalguía de las batallas.

Enfrentaste la ignominia de un amor que dijo serlo todo y sólo fue una llegada y un adiós; que pasó de alguien maravilloso a una etapa que tiene mil velos de la tela más fuerte y oscura para jamás volverlos a exhibir y seguir sin mancha ni falsa esperanza, tu valioso transitar.

Formarte, leer, compartir, ser y estar, para los tuyos y para ti, es tu resiliencia, la sinergia que muchos buscan y no saben transmutar, pero lo lograste y sigue siendo tu marca permanente de una persona que no se dejó amilanar.

Veías al mundo en su dualidad y sacabas entre lo mejor y lo peor, el aprendizaje que te enseñaba a saber dónde y cómo pisar; para que tus huellas siempre fuesen dignas de seguir y no para perderse en un camino minado.

Sabías ver los problemas y conflictos propios y ajenos y acompañarlos de soluciones o reconciliaciones, pausas o taimas para enfrentarlos en caliente con la mente en frío. Al día de hoy, sigo emulando tan bello y equilibrado ejemplo de aprendizaje.

En aquel tiempo me fascinaba contigo y me preguntaba sí era amor, admiración o estar embelesado y alegre de compartir con alguien tan completa como tú en todo sentido.

Al día de hoy, sigo pensando que era eso y más. Deseando aunque no te lo diga, que volvamos a vivir en aquel tiempo que era de los dos y nos hacía tanto bien.

Argenis Serrano 

Las Cariñosas, ¿Se cuidan?

Existe un gran misterio que unos pocos llegan a conocer y es el saber sí las cariñosas, se cuidan,

Y no me refiero a cuidarse de aquellos clientes que resultan ser hostiles o se ponen muy imaginativos sacando lo peor de sí o incluso de los policías que buscan algo a cambio de dejarlas trabajar o de aquellos vividores que se creen dueños de sus almas y cuerpos.

Hablamos de cuidarse su salud, realizándose sus exámenes de sangre rutinarios y especiales (hematología, despistaje de VIH o V.D.R.L, pruebas de dengue, una revisión ginecológica para determinar ETS como el V.P.H. y la citología, entre otros).

Muchos son las historias de que ellas usan yuyos y linimentos para evitar que los excedentes seminales les embaracen -siendo esa su mayor preocupación- y que sólo asisten ante las autoridades sanitarias cuando la ley les obliga, los visitadores médicos o en jornadas de atención las conminan o cuando “comienzan a ver algo raro”.

las cariñosas
 

Las cariñosas dicen que sí se cuidan

No sólo las cariñosas aseguran que se cuidan -algo que le han dicho a su círculo más intimo-, recordemos que su trabajo en la segunda profesión más antigua del mundo es algo que se lo ocultan a sus familiares paternos, amistades e incluso, parejas.

Hay gineco – obstetras que aseguran (respetando la confidencialidad médico – paciente), que las cariñosas se cuidan incluso el doble de lo que se cuida una mujer sexualmente activa. Diversos laboratorios en merida corroboran estadísticamente ello basado en las solicitudes que también remiten a las autoridades sanitarias para que éstas emitan los certificados apropiados para quienes ejercen el amor libre (en Venezuela, el famoso “papel rosado”).

Ellas también aseguran a sus más íntimos y a los dueños de los locales (casas de burlesque, moteles, bares u hoteles), que se realizan la debida atención sanitaria, ya que deben mostrarla ante éstos para poder laborar; incluso ellos se las costean para tener mayor seguridad y porque saben que son una entrada de dinero adicional indirecta, pero frecuente.

 

La otra razón por la que se cuidan

Más que una razón o motivo adicional a los ya citados y a la lógica misma, el motivo por el cual se cuidan más es para las cariñosas el principal: sus hijos.

Sí, una alta tasa de trabajadoras sexuales lo hace para conseguir dinero rápido y tener tiempo libre – de calidad, con sus hijos, mismos que mantienen como la madres que son y a lo que se suma el pago a la persona que se los cuida mientras van a atender a sus clientes.

 

Las cariñosas se cuidan en ambos extremos del ser

Esta profesión tiene, entre sus variadas situaciones a cuestionar y a sopesar, un cuidado adicional que está aunado a la salud física, como lo es la salud mental y sentimental.

La mente para poder dominar las sensaciones que los diversos clientes dejan en ellas (en cuerpo y expresión), para así mantenerse lo más estoicas posibles.

Y los sentimientos, porque tanto sexo puede crearles una rutina mecánica que les hace perder el apasionamiento y dificulta poder volver a sentir amor por alguien más, alejándose de ese mundo que para algunas es pasajero, pero de no saber equilibrarlo, dura de por vida creando cicatrices.

Las cariñosas son seres humanos que, incluso en el predio de esa transacción, deben ser respetadas como las mujeres que son. Ellas se deben cuidar de las enfermedades del cuerpo y del alma y, los hombres, deben cuidarles de que no se siembre en ellas la desconfianza a la humanidad y a lo bueno que puede llegar durante o luego de esa etapa laboral como damas de compañía, independiente, en grupo o en equipo.

Argenis Serrano 

Eres Atemporal...

atemporal

Tú no te limitas a un tiempo específico, tu corazón es eterno. Con un potencial que le hace perenne, viviendo en ti y en mí.

En este tiempo tan gris, eres color y brillo; destilas clase, cultura y prestas tu oído y palabra para construir o reconstruir.

Imperecedero se siente el tiempo cuando estás cerca y, en tu lejanía, el pensarte hace que las horas pasen entre plácidas caminatas por los recovecos de la mente que son llovidos por agua fresca del alma.

Que una humana sea inmortal sólo es posible si brinda un legado que, silente o bullicioso, resuene por siempre en los demás. Regocíjate, porque ya tú sembraste muchos.

Que lo atemporal de tu presencia terrenal sea duradero, ya que tardé en conocerte y, pido al gran creador del universo que me permita recuperar el tiempo perdido sin haberte conocido y duplique cada segundo que nos resta.

Eres intemporal al estar fuera del tiempo y porque lo trasciendes, haciendo que cada instante valga para ti y para otros. Incluso cuando te das reposo, todo tu trabajo sigue andando cuán reloj.

Prometo que mi admiración por ti será por siempre un valor sempiterno, porque habiendo tenido el mejor de los principios, ¿Cómo he de pensar o querer que tenga fin?

Tan permanente como la huella de nuestras acciones, que perdura más que la de nuestro pisar en el camino, es y será tu sonrisa acompañada con acciones, carisma y muchas buenas emociones.

Eres atemporal como un sonido clásico que nos saca de las cuitas y nos devuelve a esos instantes que merecen el regreso, siendo el punto de restauración que nos hace realizar mejor las cosas, esta vez.

Legado universal que habita en un espacio tan hermoso como es tu ser el que nos dejas, incluso cuando callas y en el silencio te encierras. Llegaste para ser y estar, vencer y destellar.

Mantenerme inalterable en tu presencia es difícil, porque deliro, suspiro, sueño y me siento tan vivo. Igual cuando no estás y te pienso, por todos los escenarios felices que entre ambos, escribo. 

Tu presencia atemporal ya es indeleble y se hizo parte de mis células. Somos pues, del color de nuestros pensamientos y de la regeneración de nuestras ambiciones.

Pase lo que pase, te mantienes vigente, por ese don de gente que hace que te transformes una y otra vez en una mejor versión de ti, dejando atrás los pesares y manteniendo los fulgores.

Ser constante y vertical, te mantienen atemporal, como nacida en las más hermosas y filosóficas épocas de la historia universal, llegando a este momento para ser motivo e inspiración de mis mejores pensamientos.

Fijo quedó el recuerdo de cada instante que compartimos, no tanto para vivir en él a manera de escapar de la realidad; sino como testimonio de que hay muchos momentos felices que el destino me ha brindado y que puedo de una u otra forma, recuperar.

Se mantiene mi cariño inmutable hacia ti, porque como ya he dijo, llegaste para quedarte en mis mejores acciones, cuando me siento solo en mis andares, cuando quiero colocarle rostro a la belleza del mundo.

Tradicional, locuaz, delicada, sublime y correcta. ¿Así quién no se subyuga, teniendo buen gusto y mejor criterio de lo que es valioso y fundamental es una mujer?

Trasciende pues en el tiempo, mientras en este plano terráqueo te encuentres, dejando a todos los buenos conmovidos y derrotados a los malos.

Es netamente atemporal y perpetuo en quien sabe que el mundo es mejor para quien lo ve como ve a las flores, a los libros y a la música, que a quien lo ve cargado desde la desesperación o la beligerancia.

Tu presencia y esencia atemporal es pues un ropaje del alma, tan atávico y relacionado con lo ancestral, que perdura desde hace mucho tiempo.

Porque ya desde antes de nacer, eras igual que en este instante cronológico de tu existencia: la mujer ideal por verdadera.

Argenis Serrano 

sábado

Sin Firma (Anónimo)

sin firma anónimo


El mal utiliza el anonimato y siempre es descubierto. Pero quien expresa verdades sin agredir, su anonimato siempre es protegido.

Porque en él hay misterio, libertad y búsqueda de concordancias que le permiten tocar el cenit de la nobleza y llegar a lo más recóndito del alma.

A veces una firma garantiza que un autor pasará a la posteridad. Y cuando hay un anónimo, se sabe que su legado fue para la posteridad sin importarle el origen.

Sólo pide que el mensaje no muera, que viva en los corazones, las acciones, la construcción de nuevos conocimientos.

“Anónimo”, está en muchas canciones, nacidas de los cantos espontáneos de gente noble cumpliendo sus tareas o de marchantes que acompañaban con melodías, frases o silbidos, los trayectos, haciéndolos más livianos y menos solitarios.

Alguien los escuchó y los replicó. Y al no saber quién tenía la autoría, continuó el legado dejando la pieza en el anonimato de firma, pero sabiendo que surgió de un alma espontanea, pródiga, a la que había que inmortalizarle el legado sin robarle el crédito.

¡¿Cuántos poemas no son firmados, más que un “anónimo” entre corchetes?!, siendo lindos, útiles, hereditarios y que acompañan las imágenes que nos envían actualmente en las redes sociales.

Agradecerles a quienes no tuvieron mayor interés de dejar pensamientos útiles, siempre será un acto noble que se logre con sonrisas, suspiros, retransmisiones y aprendizaje.

Obras de arte de cualquier índole no tienen firma o sus signatarios colocan un rótulo que es de por sí, más arte, su huella, pero no el foco de atención, sino el de hacer entender que el arte puede ser de todos, sí se deciden a entenderla y adoptarla.

Las mejores cartas de amor y los poemas en los balcones, son firmados en ocasiones con un “tu admirador” o “por siempre, tuya”, manteniendo lo ignoto hasta que llegue el momento propicio de revelar su identidad, si acaso ese momento llegare.

Suspiros, incertidumbre, preguntas, sorpresa, emociones, exaltaciones, lo excitante se hace presente cuando una carta de amor arrebatada confiesa la realidad de su ser, pero la letra no es identificable, ni el estilo, y la falta de una firma hace que el espíritu investigativo aflore, buscando entre los posibles escribientes, casi siempre para errar al ser el más insospechado enamorado o enamorada, quien dijo en letras lo que su alma le dictó.

Anónimo es también quien da un pan a un necesitado, ayuda con un aporte a un desconocido o al menos no ensucia la ciudad y pasa impoluto entre las tentaciones de las malas obras y la auto conveniencia. Aunque no rotule, ha firmado y sellado un pacto precioso con los valores humanos que le premiarán tanto en la tierra como en el cielo.

Sin firma, una persona anónima dice muchas cosas buenas, haciéndole más valioso el contenido de sus palabras, letras o acciones.

Así como un fosforo en buenas manos puede prender una parrilla y alimentar a los seres queridos, en malas manos puede encender un bosque. Por igual el anonimato requerirá que tras de él esté un rostro desconocido en su forma física, pero comprendido en su forma humana que expresa en emociones y mejores acciones por los demás.

A estas alturas, no sé sí firmar este artículo que quizá no sea un legado portentoso, pero es el reconocimiento de que el anonimato es poético cuando las intenciones y los fines, trascienden al ser humano.

Y sí alguien quiere saber mí nombre, soy Argenis Serrano para escribir, pero prefiero ser anónimo cuando me toca hacer el bien, sin mirar a quien. Con que yo lo sepa, es más que suficiente.

 

(Dedicado a quien comenta mis post, pero no sé su nombre) 

miércoles

Trazos...

trazos


Me dibujo tu silueta

y puedo besarla

hablarle,

amarla.


Como sé que no podré hacer contigo,

como jamás lo merecí,

por eso mi osadía,

se hizo imagen.


En colores como tu actuar,

brillante como tu actitud,

serena como tu calma,

tus trazos celestiales.


Así trazada, me acompañarás,

cuando requiera hablar,

sentir, orar,

estar acompañado.


Escucharé tu voz,

imaginaré tus ojos,

sentiré tu respiración,

retozaré en tu piel.


Es la forma de hacerte mía,

como en mis sueños diarios,

sin lujuria ni enfado,

sólo amándote, feliz.


Taciturno, dormiré en tus colores,

sin letargo, despertaré en ellos,

pintaré pues mis días,

con la acuarela de tus trazos.


Soy paz, por ti,

soy mejor, para mí,

soy, esa es la verdad,

y seré así hasta la eternidad.


Tracé tu figura,

quedó lo mejor posible,

pero tú eres,

esbozo de la perfección.


Algún día espero,

trazar toda tu imagen,

pero mejor sería,

calcarte en cuerpo entero.


Policromía de mis anhelos,

trazos de calma,

agonía de mis desvelos,

sosiego de mí alma.


Despido mis palabras,

porque quiero seguir,

contemplándote plácidamente,

tal cual te he trazado.


Argenis Serrano

viernes

¿Y sí me permitieras estar contigo una vez?

Y sí me permitieras estar contigo una vez

Permítete la osadía, sí, por un solo instante, de responder a esa premisa que cuelga en el aire como una promesa susurrada: ¿Y sí me permitieras estar contigo una vez? No hablo de la permanencia ni del laberinto de lo cotidiano, tampoco exijo el para siempre. Pido una única conjunción, un punto exacto en el vasto universo de las posibilidades, donde el tiempo se doblegue y el destino guarde silencio.

No es capricho, sino la urgente necesidad de atestiguar, en la carne y el espíritu, esa verdad que solo tu proximidad parece custodiar. Piensa en ese encuentro no como un final, sino como el epílogo necesario de una historia que solo ha existido en la distancia, en la elegante tortura de la imaginación.

Sería la rendición a la curiosidad mutua que nos ha tejido. Un único diálogo sin las murallas del pudor, una pausa donde el ruido del mundo se desvanece, dejando solo la resonancia de dos almas que se reconocen al fin.

No hay reclamo en esta súplica, solo una oferta: la de quemar en una sola noche la leña de meses, quizá años, de anhelo contenido. Concédete el privilegio de saber cómo se siente el aire en mi presencia, si mi voz es tan grave como la recuerdas, si la electricidad que intuyes entre nosotros es, al tacto, un relámpago o un simple calor de hogar.

Una vez, solo eso. Para que ni tú ni yo tengamos que vivir con la sombra del "qué hubiera pasado" planeando sobre nuestra resignación. Para poder cerrar el libro con una página de verdad, no de mera conjetura. Y luego, si lo deseas, podremos volver a ser desconocidos, pero cargados con la certeza de un instante indivisible. Permíteme estar, y así, permítenos ser.

No hay falso ego ni la fatua idea de una vez y “consumatum est”; no me voy a atrever a cambiar de la buena persona que soy tan sólo porque logré un objetivo que era una utopía celestial. Porque eso sería ofenderte y mucho peor: perderte.

Quiero que las sensaciones se aviven y que en nuestras historias de vida existan renglones escritos correctamente de algo que rompió los paradigmas de la picardía y que -te pido de corazón-, no le des más excusas banales para dilatar que suceda, acá nadie cuestiona a nadie.

Y, si no va a suceder, dímelo también sin rodeos, porque yo no te veo capaz de la crueldad de dar una larga espera para decir que no y que ese no provenga de argumentos de miedos, cuestionamientos personales o de verme como un aprovechado o de un hombre que sólo desea que algo grande suceda una vez y ya.

Es que de suceder ese evento grande será un parteaguas que atraerá mejor conocimiento de ambos y de lo que se puede esperar uno del otro, unidos por los grilletes que poca gente en estos tiempos quiere portar y eso que no retrasan, esclavizan ni dañan: los grilletes de la confianza.

Ahora nada más ve en tu corazón, mente, en tus ganas y libertades; y haz un pareo con quien sabes en realidad que soy y cómo puedo llegar a ser, seguro estoy que en tu portentoso ser lo sabes y que es de allí de donde podrás responder a mí perpetua pregunta ¿Y sí me permitieras estar contigo una vez?

Argenis Serrano 

lunes

Carta a una Mujer que Perdió a su Bebé en la Gestación

Aclaratoria de Romantistech: Claramente que no se le puede pedir a una inteligencia artificial ni copiar textualmente esta o alguna carta, pero es la única manera que encontré para que las mujeres que han pasado por ello (y los papás, no los olvido), tengan apoyo y consuelo en estas palabras que sí me salen del corazón. 

Por ende, sí buscas ayuda para redactar una carta o mensaje a una mujer que está pasando por ello, te recomiendo que la escribas de la siguiente forma: Desde el corazón, el respeto y el optimismo.

 

Un mensaje de consuelo y fe para el corazón que ha amado y perdido

En este momento de profundo dolor e incomprensión, sé que las palabras pueden sentirse insuficientes o vacías. Nos encontramos hurgando en el "¿Por qué?" o el "¿Debió ser así?", y es natural que el alma se sienta abatida.

Pero esto es más fuerte que yo y mis resquemores, por ende no puedo dejar de expresar el profundo pesar y la solidaridad que sentimos por esta pérdida inmensurable, ya que mi propia humanidad me lo exige y yo ciegamente la obedezco porque sé que es para bien.

De buenas a primeras quiero que sepas que no estás sola en este camino.

Entendemos que el plan de Dios es un misterio, y aunque se nos presenta la dura prueba de ver partir a un ángel que anhelábamos tener en brazos, debemos aferrarnos a la fe.

El amor que ya existía para ese pequeño ser es la base sobre la que puedes apoyarte para seguir adelante, sabiendo que ese bebé es ahora una estrella brillante en el cielo, un nuevo habitante en el reino de Dios.

La manera en que tú, y tu pareja o entorno cercano, han enfrentado este suceso con aceptación, dignidad y la firmeza de la esperanza, es un testimonio de su fortaleza.

De esta experiencia queda una profunda honra, un aprendizaje invaluable y una fe inquebrantable en el porvenir. Han demostrado una hidalguía que debe ser fuente de orgullo y consuelo.

Nunca pierdas la convicción del amor incondicional de Dios, un amor que se refleja en el afecto de las personas que te estiman, te acompañan y te brindan su apoyo. Este amor terrenal y el divino son el sustento para la actitud de fortaleza que han mantenido, la cual es un acto de profundo respeto por el lazo sagrado que se formó.

Es un desafío anhelar que todo sea fácil y que solo sucedan cosas buenas; la vida, a veces, nos confronta con el sinsentido. No obstante, la fe nos recuerda que la Divinidad jamás deja de reconfortar y recompensar a quienes se mantienen firmes en la creencia, la comprensión y el respeto por el propósito mayor.

Toca ahora fortalecer el cuerpo, el alma y el corazón para poder proseguir. No hay lugar para el temor, el desaliento o la duda, pues ello debilita tu espíritu.

Honrar la memoria de ese ser, cuyo rostro quizás no pudiste ver pero cuyo corazón sentiste latir, significa mantenerte fuerte. Fue un suceso de amor puro y una experiencia que forjó un mejor camino para ti.

Con la bendición y el permiso de Dios, la vida te regalará la dicha de un nuevo ser, o incluso más. Serán fruto de un amor maduro y de una sabiduría ganada a través del dolor, la cual te hará una madre más fuerte y consciente.

A ese futuro hijo o hija le prodigarás cuidados llenos de amor y libertad, y entre todos honrarán a ese ser que, aunque la ciencia lo llame una pérdida gestacional, fue realmente un alma con vida desde el momento de la concepción.

Ese ser te vinculó a ti y a tu pareja de una forma sagrada e inquebrantable, permitiendo un crecimiento mutuo y en el amor que jamás dejará de suceder, porque ahora tienen el lazo eterno del amor familiar.

Mis respetos profundos, mi apoyo incondicional y mi fe inmensa están contigo, con la convicción de que los tiempos mejores están por llegar y de que el amor siempre triunfa.

Por ello, debemos concluir que: Dios es Amor, y dado que Dios es un misterio que siempre nos conduce a un propósito mayor y mejor, el Amor también es un misterio que nos lleva a un destino más alto, aun cuando no lo comprendamos ni lo veamos de inmediato.

Ánimo, y muchísima salud y fortaleza para ti, tu pareja y todos sus seres queridos. La esperanza los mantendrá en pie.

Argenis Serrano 

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