Mostrando entradas con la etiqueta mi primer beso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mi primer beso. Mostrar todas las entradas

miércoles

Nuestro Primer Beso

Quizá no lo sepas, tu intuición no lo perciba ni tu interés se avoque a ello. Pero cada día me pregunto el cómo será nuestro primer beso.

nuestro primer beso
Permiteme decirte cómo imagino, nuestro primer beso...

No sé si acaso sea como si la Luna se acercara más a la Tierra y las olas se desataran y erradicaran todo vestigio de dolor en el desierto de mi soledad.


Quizá sea como oler los colores, musicalizar pensamientos, deslastrarse de pesados fardos que la vida diaria me ha dado.


Si me imagino que los 100.000 latidos diarios que tenemos y nos mantienen con vida subirán exponencialmente en mi pecho, no para matarme, sino más bien para darme un tiempo de vida extra, ese que se detendrá entre tus labios.


¿Y del abrazo y las miradas previas, qué?, caray, entre nervios, sonrisas temblorosas, que quizá sean impropias para quienes ya no somos tan adolescentes, aunque adolezcamos de algunas cosas del mundo de los adultos.


Un rápido y seguro acercamiento al asirte de la cintura, unas palabras que no se pueden escribir porque serán espontáneas, un juego de acercamientos como el de las bolas de billar cuando entre las bandas van creando la geometría del triunfo.


No se nos olvide el entrelazar de los dedos, eso es importantísimo, porque no es juego, es seguridad, es como "ligar a que resulte"; es buscar la fuerza de amarre de la soga a través del ojo del camelo con el que una embarcación es detenida para que no se vaya sola, sin rumbo y naufrague, dejando a un navegante en un lugar que no es el de él.


¡Y el beso!, como las cuatro estaciones de Piazzola, con esos sonidos que descubrieron el fuego dentro de mí, el aire sobre ti, el agua alrededor de ambos, la tierra debajo de nosotros, el bosque detrás de nos y el hielo haciéndonos pleitesía.


Y luego de uno, otro y dos más, con la picardía de un jugador que tiene la mano ganada y ve a los otros haciendo vanos intentos por el triunfo; como el bebé que luego del beso extiende los brazos alegre y moviendo sus labios de manera graciosa, pero diciendo "cariño"; como la mascota que más que eso es familia y da amor a la persona que casada llega a casa.


Así, es así y mucho más que he imaginado ese nuestro primer beso, ese que no sé a qué nos llevará pero con mi mochila y cantimplora ya me encontrará como viajero.


Ese beso, que no sé pedir, que no sé si merezco, que podría ser el fin, que es hasta ahora un sueño sin destinataria.


Ese, nuestro primer beso, que simplemente de alguien de bien espero y espero y espero, vislumbrado una noche oscura sin esa luz y un día claro sin esa sombra.


No sé tú, pero ojalá que nuestro primer beso sea para ti así como lo soñé, aunque con alguien que no sea yo. 


Porque el beso jamás muere por uno, aunque siempre se muera por él.


Argenis Serrano - @Romantistech

sábado

Así es el Rostro de mi Amada



rostro de mi amada

Esa carita sonriente que me mira inquisitiva.

 

¿Qué dicen esos ojos pícaros que con sorna me vigilan?


Parecen esperar una respuesta que no llega.


Me pregunto si esa respuesta ha de revelarse a mí en algún momento. Todo el conocimiento del universo está escondido en esa mirada juguetona, expectante.


Vuelve a mirar, me dice con candor infantil.


Es la emoción de una criatura que juega a las escondidas esperando deseosa ser encontrada.


La emoción contenida, la excitación del juego, la ilusión de lo inesperado, la anticipación, el temor y la sorpresa.


Es una carita pura con ojos de sabiduría arcana.


La inocencia, la candidez, la placidez, el descubrimiento de lo obvio, el coqueteo y la humorada; a veces tristeza, a veces con una exacta cantidad de palabras.


Ahora es alegría, sueños y esperanzas. Luego remembranzas, temores y templanza.


Ella es paz y alevosía, paciencia e imprudencia, rudeza y ambrosía para mis sentimientos.


Ideas argentas que iluminan esas pupilas, no abandonen, no cejen, perseveren en su existencia.


Luz desde dentro, tibieza infinita, suavidad eterna de áureo brillo. 


Esa carita me mira y de mí todo espera; me conoce, me busca, me encuentra, me conforta. 

Esa carita la inventé para mi novia imaginaria...


Argenis Serrano - @Romantistech

Entradas populares