domingo

Mujer Echada P’alante

 

mujer echada p'alante


Una mujer echada p’alante se despierta temprano y blinda a los suyos y a sí misma.

Es capaz de levantarse ante la falla de un hombre, otra mujer o una familia, pensando siempre en su dignidad.

 

Desde su cama visualiza el día a día, sabiendo que la montaña rusa de emociones siempre vuelve a un punto de partida y ella es quien domina a cada viaje.

 

Entiende al aprendizaje de lo pequeño a lo grande tan valioso para sus habilidades naturales y poder abrir sus ojos al mundo tal cual todos tienen derecho.

 

Una mujer echada p’alante no pelea contra su sombra y no presta atención a las ajenas, ya que su luz es farol de su camino y no se debe detener por quienes temen avanzar y brillar.

 

Es alegre, cordial, se pone a la orden pero no está a la disposición de cualquiera, porque sabe que no es un trofeo, pero su amor y amistad debe ganarse con hechos tangibles como hace ella para con los demás.

 

Es fiel guardiana de a quienes ama y da todo de sí por salvaguardarle; una mujer echada p’alante no repara en poses ni etiquetas para que todos los que ella protege salgan a flote.

 

El qué dirán si le importa, porque escucha las palabras constructivas y desvía aquellas llenas de falsedad, retroalimentándose para ser mejor, corregir y aumentar, sin que nadie pueda decir que le cambió, porque ella misma lo hizo procurando a la excelencia.

 

Una mujer echada p’alante hace de las lágrimas un excedente menos en el cuerpo y un recuerdo de que estas sólo pueden ser de orgullo y felicidad, cubriendo todas las bases para que no se pierda el juego y así honrar a los que no están y celebrar con quienes a su lado siempre han estado.

 

Produce para sí y los suyos, ya que no sabe de falsedades o mezquindad; su cariño no es plástico, sino 100% de verdad - verdad.

 

Dichoso aquel que a su vida de la forma que sea que llegue se le aparezca una mujer echada p’alante, porque le permitirá rectificar y engranar con ella y con todo lo bueno que la vida en sociedad debería ser.

 

Ellas están en tu entorno y lo sabes y siempre que puedas, de una u otra forma su existencia debes honrar y agradecer.

 

A ti que me lees siempre, mujer echada p’alante, vayan mis mejores deseos, mi agradecimiento y lealtad. Que cuando haya decaimiento se te quite y te dé ese picantico necesario para continuar y cuando estés alegre, sea contagioso e inspirador, como siempre en tu existencia ha sido, es y será.

Argenis Serrano


1 comentario:

  1. Gracias Argenis. Agradecida por excelente descripción, tributo y honra a las mujeres de nuestro país. Muchas en el anonimato. Actúan sin afán de reconocimiento. Hermosas y activas, con una continua alegría de vivir y voluntad para hacer. Abrazos!

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