Hay mucho de verdad en
las frases “Amor de lejos, felices los cuatro” o su versión coloquial, “Amor de
lejos, amor de pendejos”, pero no es una verdad absoluta y la Internet ha
demostrado por años que hay muchísimas historias de personas que se conocen a
distancia y llegan a formar un amor verdadero.
Hay quienes incluso se
van del país y sacan la visa ecuatoriana, visa americana, visa
española, visa francesa, visa italiana, visa alemana, visa mexicana, visa china
y el pasaporte respectivo, se embarcan en un vuelo de horas, llegan a un
aeropuerto y se consiguen con el amor a distancia que les espera y las primeras
reacciones son una gran sonrisa, el encuentro de miradas y un beso que estaba
de los más ansioso en surgir y unirles.
Entonces, ¿Es acaso falso
el amor de lejos?, ciertamente que no. Que debe aumentar las precauciones y
buscarse que la verdad surja con más ahínco y seguridad que una interacción
cercana, sí.
Nada hay escrito de que
el amor de tu vida esté cerca de ti, en tu mismo municipio, estado o país.
Incluso podrías no tener un amor de tu vida y ser un espectador. No se sabe
hasta que sucede; y las ansias y la exaltación no deben ser potenciadores que a
la vez cieguen al sentido común, como suele suceder con el amor cercano.
El amor de lejos no debe
pedir dinero ni pruebas de cómo es el físico ni datos personales o que hagas
cosas que vayan contra las leyes, incluso por las cuestiones más nobles. De eso
–lamentablemente-, están plagados algunos vínculos virtuales y sólo el sentido
común y la moral y luces pueden contrarrestar los nocivos efectos de los
ciberacosadores.
Cuando consigas un amor
de lejos, tendrás que enfrentar también los cuestionamientos familiares y de
amistades, algunos con fundamentos y otros, plagados de miedos, inseguridades o
ganas de que no te ocurra algo bonito. Por eso debes desarrollar un amplísimo
criterio.
Las llamadas, correos,
mensajes, envíos de mercadería y compartir la cotidianidad y criterios va
engranando los vínculos amorosos a distancia. El gran paso está en viajar y
quién lo hará.
Como en cualquier cita a
ciegas, lo importante es avisar a la gente que te quiere a dónde vas y por qué,
sin temores ni omisiones. Incluso avisar a las autoridades. Viajar con lo
indispensable y sin objetos de valor. Tener un plan de dónde quedarte, ya que
aunque haya sentimientos aflorando de ambas partes y se hayan creado lazos de
seguridad, el sexo puede esperar.
Todo lo demás es como en
cualquier comienzo de relación cuando se vive medianamente cercanos: Conocer a
la familia, dónde trabaja, qué le gusta y disgusta, cómo se comporta
socialmente y en situaciones de presión. Su estilo, pensamientos sobre el país
o región donde vive. Aunque haya distancia y los viajes sean cortos, lo bueno
es ir paso a paso.
El amor no puede ganarle
al tiempo, pero en el tiempo de verse, puede haber demostraciones reales
de amor, así sea amor de lejos. Lo importante es que no existan engaños ni
falsas limitaciones de ambas partes.
Volteen a ver, lean
bastante. Sabrán que hay historias reales de amor de lejos que terminaron
siendo más cercanas que otras entre gente de una misma área. Que pareciera que
cuando se le preguntó al destino, ¿Dónde estará mi alma gemela?, alguien en un
lugar lejano tuvo la misma pregunta y se sincronizó cada latido con el tuyo y
ambos son la respuesta de amor del otro.
Cuídate, sueña, construye
y ama. Estén donde estén, cando se es el destino de alguien, no hay tiempo ni
distancia que les separe.

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